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lunes, 15 de octubre de 2018

Enseñanzas centrales de santa Teresa



Cuando en 1970 fue proclamada Doctora de la Iglesia, se reconoció así la validez perenne de su enseñanza y su magisterio. El carisma teresiano está vivo, es enriquecedor, es factible para todos, no sólo para sus hijos carmelitas descalzos. Es un legado vivo, interpelante, digno de encomio, merecedor de ser divulgado, explicado, enseñado.



            ¿Qué nos enseña santa Teresa de Jesús?

            Los tiempos son recios, dificultosos. La secularización lo ha devastado todo y ha infectado a la Iglesia misma hasta tal punto que ni nos damos cuenta ya del ambiente secularista que se respira. Hay una crisis de civilización, una cultura cristiana hecha añicos. Hoy, ser católicos, es una decisión comprometida y contracorriente si se quiere vivir de verdad la belleza de la fe. Pues “en estos tiempos recios son menester amigos fuertes de Dios” (V 15,5), que no se separen de Dios sino permanezcan asidos a Él; que cuiden su fe sin contaminarla; que tengan clara conciencia de su identidad cristiana. ¡Amigos fuertes de Dios!

            ¿Qué nos enseña santa Teresa de Jesús?

            Ofrece un magisterio pedagógico sobre la oración. Sabe que es imposible vivir cristianamente sin oración, sabe que en la oración está el todo de nuestra vida y que la oración va transformándonos en Cristo. Por eso ella insistirá en la vida de oración, mostrará sus caminos, forjará orantes, tanto religiosos como sacerdotes y seglares. La oración es para todos, para todo bautizado, y sin ella nada podemos ni hacer ni vivir ni progresar. Es tratar de amistad con Cristo (cf. V 8,5), conversar con Él, mirarle.

lunes, 30 de octubre de 2017

Culminando en la santidad (o el fin de la oración)

La vida de oración verdadera y honda, a través de sus fases, de sus purificaciones, de la búsqueda incesante de Cristo a pesar de no sentir y vivir en oscuridad ("aunque es de noche"), desemboca en la santidad.

Esta santidad es la la plena unión con Cristo, el Amado: un amor ya verdadero y despojado de toda impureza o imperfección, que ha sido sometido por el Espíritu Santo a un proceso largo, quemando en su fuego todo lo que no era oro de amor, sino metal de baja calidad.

La unión con Cristo se consuma en la oración, y nada puede romper esta comunión personal. Ya Cristo, el Amado, ha tomado para sí -después de purificarla- al alma-Esposa, su amada. Se vive de otro modo, se ama de otro modo. Incluso la oración ha ido adquiriendo otra forma: menos ideas y discursos, más amor sereno y presencia, estando en silencio, contemplando.

La santidad en la que desemboca la vida de oración teologal se puede presentar con aquella canción de la Noche oscura de san Juan de la Cruz:

¡Oh noche que guiaste!
¡oh noche amable más que el alborada!
¡oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

Es entonces, siguiendo el hilo de esas canciones, cuando ya todo se deja en el Amado, en un sublime abandono confiado:

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

domingo, 15 de octubre de 2017

Obras de santa Teresa de Jesús



Santa Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia, ejerció un magisterio propio mediante sus escritos; esos libros suyos son hoy igualmente un magisterio vivo y muy sugerente, una escuela de vida cristiana y del seguimiento radical del Señor, teniendo como cimiento la oración.



            Fueron sus confesores los que la obligaron a empezar a escribir, y santa Teresa obedeció gustosa. Sacaba ratos por la noche para escribir; no hacía borrador alguno, ni tenía tiempo para revisar lo escrito, con lo cual hay digresiones y repeticiones. Quería enseñar y transmitir, no buscaba el esteticismo literario ni la perfección estilística de una obra acabada para generaciones venideras.

            Escribe como habla, porque está entablando una conversación con el lector. Es un lenguaje directo, rico, con muchas imágenes, giros preciosos, frases lapidarias. Enriquece sus obras con su propia experiencia, y el marco de su experiencia es la referencia, sin que lo eleve a norma absoluta, porque sabe bien que Dios lleva a cada alma por distintos senderos. Tiene ingenio, posee buen humor, capta bien la atención del lector. Y como escribe delante del Señor, en su presencia, muchas veces corta el hilo de la narración o de la exposición, deja en suspenso al lector, y escribe a Dios rezando. De esa manera, el lector reza también con Teresa, juntos, a Su Majestad.

sábado, 14 de octubre de 2017

Dones de Dios en la oración (teología de la oración)

Maravillosamente, y de manera imprevista, Dios tiene como oficio amar, y el amar en Dios es darse. No lo hace en virtud de nuestros méritos, ¿cuáles?, sino en virtud de su amor, de sí mismo. El ejercicio de la oración es una receptividad para el don que es Dios mismo y para los dones que Él quiere comunicar libremente.

Sus dones son constantes. Otra cosa bien distinta es que nuestros sentidos estén embotados, distraidos y metidos en sus cosas y no sintamos ni la presencia de Dios ni su actuación en nuestra alma. Pensamos que Dios no está ni se comunica y sin embargo somos nosotros los que en muchos momentos somos incapaces de sentir y percibir a Dios.

Como las aguas profundas están calmadas y en paz aunque en la superficie haya oleaje, así nuestra alma, débil, experimenta oleajes, ya sea por la imaginación y las distracciones, ya sea por sequedad y largos períodos de purificación, mientras que en lo más interior del alma, sin que lo sintamos, Dios está dándose.

Detengámonos ahora en ver qué da Dios, qué entrega gratuitamente al alma. Así aprenderemos a ir a la oración para buscar a Dios, sólo a Dios, y recibir humildísimamente lo que Él se digne dar.


"... para una infusión de Amor, en lo secreto...

Es posible responder, conservando en la acción de Dios su carácter necesariamente misterioso: son "las cosas de mucho secreto" que pasan "entre Dios y el alma" (1M 1,3). Escuchemos a nuestros dos doctores decirnos este maravilloso enriquecimiento que Dios procura al alma: "Dios enseña el alma y la habla de la manera que queda dicha... Pone el Señor lo que quiere que el alma entienda, en lo muy interior del alma, y allí lo representa sin imagen ni forma de palabras, sino a manera de esta visión que queda dicha. Y nótese mucho esta manera de hacer Dios que entienda el alma lo que El quiere y grandes verdades y misterios" (V 27,6). "Es Dios, el cual oculta y quietamente anda poniendo en el alma sabiduría y noticia amorosa... Pero los bienes que esta callada comunicación y contemplación deja impresos en el alma, sin ella sentirlo entonces, como digo, son inestimables; porque son unciones secretísimas, y por tanto delicadísimas, del Espíritu Santo, que secretamente llenan el alma de riquezas" (L 3, 33. 40).

jueves, 28 de septiembre de 2017

Caminando en fe (vida de oración)

"Caminamos sin verlo, guiados por la fe" (2Co 5,7), porque la vida aquí, la del creyente, es una peregrinación donde sólo una luz guía, la de la fe. Pero no vemos.


La noche envuelve la vida cristiana: atisbamos, pero vemos como en un espejo, en enigma. La fe nos conduce.

 La noche, además, se produce en nuestro interior, cuando Dios nos lleva más adelante en la oración y comienzan las purificaciones, activas y pasivas, para que le busquemos sólo a Él. Ya no sentimos nada agradable en la oración, nada sensible, y sin embargo es oración y Presencia, difícil pero liberadora.

La fe es luz en la oscuridad, guía segura.

martes, 12 de septiembre de 2017

La oración es ejercicio de fe

La vida de oración es un constante ejercicio de fe y de una fe que se va purificando para buscar no ya los consuelos y gustos de Dios, sino buscar sólo al Dios de los consuelos, muchas veces en oscuridad.

La fe necesita ser purificada de muchas adherencias y limitaciones por nuestros pecados, para ser una fe reciamente teologal, que únicamente busque a Dios y lo obedezca. Las distintas purificaciones a las que hay que ser sometidos tienden a una fe que busca a Dios "aunque es de noche", una oración que sólo tiene la luz de la fe, la luz que guía.

La oración es un ejercicio de fe teologal que pone en juego cuanto somos (memoria, inteligencia, voluntad) sin detenerse en las flores del camino (los gustos, las luces, el sabor, el consuelo) sino yendo derechamente a Dios por Dios mismo.

Sin este ejercicio, la oración se puede convertir en un refugio egoísta, sentimental, y la fe quedaría siempre pequeña, infantil, expuesta a muchos peligros, entre ellos, el de no entender el Misterio de Dios y derrumbarse ante la perspectiva de cualquier cruz que se presente o se ponga en nuestros hombros.

Muchas supuestas crisis de fe han sido antes crisis de oración, de una oración rutinaria, insuficiente, que no han entrado en el Misterio y abrazado la Cruz, sino que se han consolado, pidiendo favores, sin atención amorosa a Dios.

La fe crece cuando crece la oración. Y ésta, a su vez, es un ejercicio de fe, necesario, imprescindible.

"...en la fe...

Solamente, en nuestro compuesto humano de bautizado, la gracia nos permite entrar en comunión con Dios por la fe ["la fe es el próximo y proporcionado medio al entendimiento para que el alma pueda llegar a la divina unión de amor", S. Juan de la Cruz, 2S 9]. Por lo demás, ya que la oración es un intercambio de amor, hay una doble actividad, la de Dios y la del hombre. Pero si es evidente que la más importante es la de Dios, la nuestra es la primera. ¿En qué consiste? Con la "ayuda general de Dios", o gracia actual, consiste en hacer un acto de fe. La "fides ex auditu" de san Pablo nos lleva a decir que la catequesis es una condición previa necesaria, y que las tres actividades, sensible, intelectual y sobrenatural, son indispensables, pero que únicamente, según la afirmación de san Juan de la Cruz, "la fe nos da y comunica al mismo Dios" (CB 12,4).

sábado, 15 de octubre de 2016

Cristo con santa Teresa; Teresa con Jesucristo



La vida entera de Teresa de Jesús, así como su experiencia de la oración, la mística teresiana, etc., están marcadas por Jesucristo. Lo cristológico abarca todo en ella. Esto viene a significar algo tan elemental, aunque en ocasiones se relegue o se oculte, como que el cristianismo es la experiencia personal del encuentro con Cristo, un Acontecimiento único, que da un nuevo sentido a la propia vida y que el cristianismo no se convierte en una ética social o en una filosofía entre tantas otras. El gran papa Benedicto XVI, en su primera encíclica, ofrece la síntesis programática del cristianismo, que santa Teresa de Jesús encarnó en su vida absolutamente. Decía el Papa en la encíclica Deus caritas est: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (n. 1).



            Cristo es el centro y la medida de todo. Cristo, Hijo de Dios, es la Verdad que ilumina la inteligencia, la razón humana; es quien llena el corazón y lo sacia de su deseo de plenitud y felicidad.

            Teresa de Jesús trató con Cristo; vivió una amistad fuerte con Cristo; hablaba con Él con libertad, esponjando el corazón: “tratad con El como con padre y como con hermano y como con señor y como con esposo; a veces de una manera, a veces de otra” (C 28,3). Entraba santa Teresa en su interior y allí traía presente a Jesucristo; el recogimiento teresiano es mirar a Cristo y darse cuenta del amor con que Cristo ya entonces estaba mirando: “mire que le mira el Señor” (V 13,22); “no os pido más que le miréis” (C 26,3).

jueves, 15 de octubre de 2015

Conversación con santa Teresa (y 2ª parte)



Pero tú, madre Teresa de Jesús, fuiste original en todo y por eso todos reconocían tu especial pedagogía, siendo maestra de almas y formadora de orantes. Trazaste unas condiciones para ser orantes, unos requisitos, unas disposiciones fundamentales. No fabricaste recetas ni consejos de oración ni esquemas rígidos ni metodología férrea para cada día de la semana. Generaste orantes, muchos, generaciones enteras al paso de los siglos. Señalaste el amor verdadero como disposición del alma, la humildad como cimiento del edificio interior, la libertad de espíritu sin ataduras (el desasimiento de todo lo criado) y una firma decisión, irrevocable, determinada determinación, de entregarse al Señor. Todo irá, en tu magisterio teresiano, acompasado con el aroma de las virtudes sólidas[1], para que nazcan “obras, obras”[2], con ímpetus de apostolado, de misión y de sentido eclesial. Tú misma, madre Teresa, eres ejemplo y modelo; resumiste tu vida, al expirar, diciendo con paz y gozo: “al fin, Señor, muero hija de la Iglesia”.


Así nos has educado, querida doctora de la Iglesia; así has forjado nuestro espíritu; así has modelado nuestra alma. Déjanos que hoy lo reconozcamos y te lo agradezcamos: es deuda de gratitud que apenas podemos balbucir en este día, en este momento, en esta hora.

            ¿Y Cristo? ¡Para ti lo fue todo! ¡Cristo, solo Cristo, siempre Cristo!

            El descubrimiento vivo de su Santísima Humanidad supuso para ti la entrada en una oración viva, el acceso a la Trinidad, el medio y el fin de la contemplación. ¿Cómo apartarse de Él? ¿Cómo dejar o abandonar o relegar su Santísima Humanidad? ¡Imposible! Tu alma quedó prendida de Él cuando te hirió de amor[3], y de tal manera trocaste que tu Amado fue para ti y tú siempre fuiste para el Amado[4].

            ¡Cristo! ¡Cristo sumamente amado! A Él te entregaste cuando rompiste todas las barreras interiores, cortaste los nudos de las amarras que te retenían, pusiste tu voluntad en la suya y tu corazón en el Corazón de Jesús. A Él te entregaste, ya nada más querías: Él fue tu libro vivo[5], con Él, y no con hombres, mantenías conversación de ángeles[6], Él nunca te faltó[7] sino que te llevó de la mano[8], atravesó con un dardo de amor tu corazón[9], se desposó contigo en alianza perpetua, te sostuvo: “Ahora, Teresa, ten fuerte”[10], “soy yo y no te desampararé, no temas”[11], “ya sabes el desposorio que hay entre ti y Mí, y habiendo esto, lo que Yo tengo es tuyo” (CC 51).

viernes, 9 de octubre de 2015

Conversación con santa Teresa (1ª parte)



Queremos contigo, santa Teresa, cantar eternamente las misericordias del Señor, enteramente reconociendo su bondad, su alteza, sus gracias y sus mercedes: contigo alabamos a Su Majestad que tanto nos ha amado y nos ha agraciado.


            Pero hoy, Teresa, eres motivo especialísimo de nuestro festivo espíritu y canto jubiloso… porque eres la causa de nuestra alegría. En ti reconocemos, agradecidos, asombrados, una especialísima misericordia de Dios con nosotros, y no sólo con nosotros, pequeños discípulos y amigos tuyos, sino con toda la Iglesia, la de tu tiempo en el siglo XVI, de reforma y de santidad, y la de nuestro tiempo, ya iniciado el tercer milenio.

            No te sorprendas, querida santa Teresa, ni te ruborices, ni, sonriéndote, nos llames “exagerados”. Reconocemos lo que has supuesto en nuestra vida, el faro luminoso que eres para la Iglesia y no podemos por menos que ver en ti, madre Teresa, una especial misericordia que Dios tuvo a bien regalarnos.

            Mucho hemos recibido de ti, de tu persona así como de tus escritos; ejerces un magisterio riquísimo, amplio, hondo, transido de sabiduría, tan vivo, tan palpitante, tan exquisitamente humano y a la par tan divino, que nadie, después de conocerlo, permanece igual, sino que se vuelve más siervo de Dios, haciendo con perfección aquel poquito que a cada uno le es dado realizar, dándose del todo a Dios[1], porque quien de veras quiere servir al Señor lo menos que le puede ofrecer es la vida[2].

lunes, 28 de septiembre de 2015

Una aportación teresiana: un estudio mío publicado

Concluyendo ya el Año jubilar teresiano, este mes de septiembre acaba de salir un volumen publicado por la Fundación San Eulogio, de mi diócesis de Córdoba, con varios estudios teresianos.

Entre ellos, se ha publicado un estudio elaborado por mí. Mi obispo me encargó que trabajase a fondo la carta 158 en la que san Juan de Ávila escribe a santa Teresa de Jesús sobre su Libro de la Vida y lo experimentado por la santa.



Durante unos meses estuve empapándome a fondo de la doctrina de ambos, y ahondando en la obra de san Juan de Ávila para luego poder establecer el contenido real de la carta 158, los paralelos, ideas claves en uno y otro, etc.

Aquí está el resultado...

La reseña que publica la web de la diócesis de Córdoba dice lo siguiente:



“Como a él le parezca voy por buen camino”. San Juan de Ávila y Santa Teresa de Jesús
Mons. Demetrio Fernández, Mª Encarnación González, Javier Sánchez, Miguel Ángel de la Madre de Dios

lunes, 24 de agosto de 2015

Año jubilar teresiano



            Las efemérides son fechas señaladas y significativas; los aniversarios, ocasión de festejos. En este caso, el 5º centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús un 28 de marzo de 1515, en el siglo doña Teresa Sánchez de Cepeda y Ahumada. La Iglesia de Dios, especialmente la Iglesia en España, lo celebra de modo particular, al ser hija suya, y eleva su acción de gracias a Dios.



            Ya estamos acostumbrados a muchos aniversarios, “años de”, o “día de”, tanto en el calendario civil[1] como en el calendario eclesiástico[2]. Parecería que la vida cotidiana de la Iglesia (la santificación, la evangelización y la catequesis, la caridad, la vida de santidad) fuese monótona y necesitase los estímulos de “Años” y “Jornadas”, siendo cada año un “Año de”. Pero, probablemente, la multiplicación de este tipo de “Días”, “Jornadas” y “Años” sea causa de poca eficacia e incidencia. De ese peligro no está exento el Año jubilar teresiano.

            Junto al carácter festivo de una fecha así, con sus actos propios (peregrinaciones, exposiciones, etc.), viene también el deseo de dar a conocer su figura y profundizar en el legado teresiano que está muy vigente para las necesidades de la Iglesia hoy y de los católicos en el siglo XXI: ¡enseñar a conocer a santa Teresa de Jesús, provocar una nueva oleada de discípulos del magisterio teresiano! Es decir, ser interpelados, provocados, por Teresa de Jesús y su enseñanza; y es que su vida es un monumento a las misericordias del Señor, un himno a la Gracia de Dios que la condujo constantemente, definiendo en ella etapas de ruptura y crecimiento.

sábado, 20 de junio de 2015

Mi 9ª conferencia: Una mística para el apostolado y las obras

Hemos llegado al término de un recorrido: 9 conferencias, una al mes, en la parroquia de Santa Teresa, de Córdoba, celebrando el Año jubilar teresiano.

El ciclo se cerró el pasado lunes 15 de junio con "Una mística para el apostolado y las obras".



La enseñanza teresiana permite no sólo a sus hijos e hijas del Carmelo descalzo, sino a muchos otros, sacerdotes y seglares, entender el sentido apostólico, misionero, evangelizador, de la propia oración / contemplación y de las obras apostólicas... siempre que se haga y se ofrezca todo en la Comunión de los santos.

Marta y María han de andar juntas, afirma santa Teresa de Jesús en varios lugares de sus escritos; quienes estamos en el mundo y no retirados en la clausura, también hemos de ir logrando ese equilibrio entre Marta y María, según el Señor vaya disponiendo.


jueves, 21 de mayo de 2015

La 8ª conferencia teresiana: ¡Criterios de discernimiento!

La vida cristiana es un ejercicio diario de discernimiento, para las pequeñas cosas, cotidianas, como también para las grandes elecciones, extraordinarias.


¿Qué es discernir?

¿Y de qué forma santa Teresa puede enseñarnos a discernir?

Estos son los temas abordados en esta 8ª conferencia teresiana que he pronunciado el pasado 15 de mayo, como aportación a este Año jubilar teresiano.

La tenemos en la web de mi diócesis, gracias a la Delegación de Medios de Comunicación:



jueves, 23 de abril de 2015

Mi 7ª conferencia: El proceso de las Moradas del Castillo interior

Se me ha pasado enlazarla aquí. Lo he ido dejando y transcurren los días, inexorables, llenos, ocupados.

Aquí tenéis el audio de la 7º Conferencia teresiana que he impartido en la parroquia de Santa Teresa (Córdoba) sobre el proceso de transformación crística que presenta Las Moradas del Castillo interior.



Es un libro de una pieza, con redacción completa: abarca todo el proceso, y fue capaz de escribirlo en tan sólo 6 meses, en 1577.

Muchos elementos hay implicados en esta obra, no sólo de tipo pedagógico, sino de antropología teológica, de la consideración del hombre creado y redimido que ofrece santa Teresa, también una cristología en acción, y un ideal, muy paulino, que es la transformación del cristiano en Cristo hasta que su vida sea sólo Cristo, hasta que viva de Cristo y por Cristo.

La Delegación Diocesana de Medios de comunicación de mi diócesis les ha puesto un banner en la página inicial de www.diocesisdecordoba.com y sube el audio de cada conferencia mensual.







Aquí tenemos esta 7ª conferencia, pronunciada el pasado 15 de abril en la parroquia de Santa Teresa de Jesús, de Córdoba:


http://www.diocesisdecordoba.com/conferencias-con-motivo-del-jubileo-teresiano/



En el enlace veréis algunas novedades que la Delegación de Medios ha introducido: la opción de "descargar" la conferencia o de enlazarla en Facebook o twitter.


Caminemos y aprovechemos este Año Jubilar teresiano lo más que podamos. No lo perdamos, no lo desperdiciemos entre tantas otras cosas como hay y se presentan en la Iglesia.

sábado, 28 de marzo de 2015

Mi 6ª conferencia teresiana (audio): el amor-fraternidad

Como ya sabéis, en este Año Jubilar teresiano he sido invitado, entre otras cosas, a impartir 9 conferencias-pláticas sobre santa Teresa de Jesús en dos sitios distintos de mi diócesis y algunos trabajos teresianos más.




Muy amable y eficazmente, la Delegación Diocesana de Medios de comunicación de mi diócesis les ha puesto un banner en la página inicial de www.diocesisdecordoba.com y sube el audio de cada conferencia mensual.

Aquí tenemos ya la 6ª conferencia, pronunciada el pasado 15 de marzo en la parroquia de Santa Teresa de Jesús, de Córdoba:

http://www.diocesisdecordoba.com/conferencias-con-motivo-del-jubileo-teresiano/

Para vivir la oración, Santa Teresa de Jesús, como maestra y pedagoga, señala una forma de ser orante, un tono vital. Entre esas disposiciones básicas está la de vivir el amor, la fraternidad, con un tono sobrenatural y despojado de todo sentimentalismo (¡¡máxime en esta época donde todo funciona según el sentimiento!!).

lunes, 2 de marzo de 2015

Mi 5ª conferencia teresiana: Camino de perfección

Un libro singular, más parecido a un catecismo que a una exposición teológica, es el "Camino de perfección", escrito gustosamente por santa Teresa, a petición de sus monjas, en aquellos años fecundos y "descansados" de san José de Ávila (1562-1567).

¿Cómo hay que orar?

Más aún, ¿cómo llegar a ser orantes, es decir, personas de oración?


Santa Teresa se muestra aquí maestra y pedagoga.

La quinta conferencia teresiana que he pronunciado, según el programa de este Año jubilar, versa sobre "Camino de perfección, el catecismo teresiano".

Se pronuncia cada conferencia al menos en dos ocasiones: en la parroquia de Santa Teresa (Córdoba) y en las Carmelitas descalzas (también de Córdoba).


lunes, 19 de enero de 2015

Mi cuarta conferencia teresiana (audio)

La cuarta conferencia teresiana que he pronunciado, según el programa de este Año jubilar, versa sobre "la cristología teresiana: ¡de Jesús!".

Se pronuncia cada conferencia al menos en dos ocasiones: en la parroquia de Santa Teresa (Córdoba) y en las Carmelitas descalzas (también de Córdoba).



Es éste un punto capital en el magisterio teresiano porque antes lo fue en su propia experiencia orante: todo nos viene por la Santísima Humanidad de Jesús. De Cristo no se puede prescindir. Por eso la oración teresiana se centra por completo en Jesucristo y nos educa para ello.

¡Cuántos textos se podrían citar! En la conferencia -limitada por el tiempo de exposición- se citan sólo algunos, los suficientes, para señalar las líneas de pensamiento teresiano.

Muy amable y eficazmente, la Delegación Diocesana de Medios de comunicación de mi diócesis les ha puesto un banner en la página inicial de www.diocesisdecordoba.com y sube el audio de cada conferencia mensual.

martes, 23 de diciembre de 2014

Mi tercera conferencia teresiana (nuevo audio)

La tercera conferencia teresiana que he impartido en esta Año jubilar trata sobre la Reforma teresiana, su intuición original -que más que "reformadora", la hace ser propiamente "fundadora" de algo nuevo- y las distintas fundaciones que realizó santa Teresa de Jesús, peregrina por Castilla y Andalucía.



El Año Jubilar teresiano está suponiendo, para mí, profundizar y exponer temas teresianos como un servicio más que se me ha pedido.

Se imparten en la parroquia de Santa Teresa de Jesús (los días 15 de cada mes) y en el Convento de Carmelitas descalzas (los primeros viernes de mes), ambos en Córdoba.

Muy amable y eficazmente, la Delegación Diocesana de Medios de comunicación de mi diócesis les ha puesto un banner en la página inicial de www.diocesisdecordoba.com y sube el audio de cada conferencia mensual.

Aquí tenemos ya la 3ª conferencia, pronunciada el pasado 15 de diciembre en la parroquia de Santa Teresa de Jesús, de Córdoba:

http://www.diocesisdecordoba.com/conferencias-con-motivo-del-jubileo-teresiano/




 


viernes, 28 de noviembre de 2014

Mi 2ª conferencia teresiana (audio)

Como ya comenté, en este Año Jubilar teresiano he sido invitado, entre otras cosas, a impartir 9 conferencias-pláticas sobre santa Teresa de Jesús en dos sitios distintos de mi diócesis.




Muy amable y eficazmente, la Delegación Diocesana de Medios de comunicación de mi diócesis les ha puesto un banner en la página inicial de www.diocesisdecordoba.com y sube el audio de cada conferencia mensual.

Aquí tenemos ya la 2ª conferencia, pronunciada el pasado 15 de noviembre en la parroquia de Santa Teresa de Jesús, de Córdoba:

http://www.diocesisdecordoba.com/conferencias-con-motivo-del-jubileo-teresiano/

Deseo que este trabajo os sea útil.

Dios dé fecundidad a este ministerio de predicar, enseñar, formar.

martes, 18 de noviembre de 2014

1ª Conferencia sobre santa Teresa

Con motivo del Año Jubilar teresiano, cinco siglos de su nacimiento, la Iglesia está de fiesta: ¡bien lo merece santa Teresa de Jesús!



Los días 15 de cada mes me invitó un compañero y amigo sacerdote a que en su parroquia, que lleva el título de "Santa Teresa", impartiera una conferencia para dar a conocer la persona y el magisterio de esta Doctora de la Iglesia. Las mismas conferencias las estoy impartiendo también los primeros viernes de mes en el Convento de Carmelitas Descalzas de Córdoba y en algunos otros sitios como clases o "Curso teresiano". Forma parte del ministerio como profesor de teología en mi diócesis: enseñar, predicar, a tiempo y a destiempo.

El programa de las conferencias es éste:


1) Teresa de Jesús: trayectoria vital, la Gracia en ella

2) Maestra de orantes, doctora de la Iglesia

3) Reformadora, fundadora y caminante (Libro de las Fundaciones)

4) Cristología teresiana: “¡de Jesús!”

5) Camino de perfección, el catecismo teresiano

6) El amor-fraternidad del verdadero orante

7) El proceso y la meta (Las Moradas del Castillo interior)

8) Criterio de discernimiento: la paz (Meditaciones sobre el Cantar)

9) Una mística para el apostolado y las obras



Mi obispo -al que le agradezco sumamente el detalle- encargó a mi compañero y párroco de Sta. Teresa que se grabasen en video o en audio las conferencias y subirlas a la web de mi diócesis (www.diocesisdecordoba.com) para darle mayor difusión.

Aquí tenéis el enlace donde están la 1ª conferencia: http://www.diocesisdecordoba.com/conferencias-con-motivo-del-jubileo-teresiano/

En vez de leer -como siempre en este blog- toca escuchar a este servidor. Es otro modo virtual.

¿Os agradará? ¡Espero que sí!