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sábado, 2 de octubre de 2021

Valoración de la plegaria "Emitte" (Bendición del Óleo de enfermos)

Llegamos al final de un largo recorrido, tan largo y amplio que nos ha permitido comprobar la riqueza contenida en las palabras de un texto litúrgico venerable, antiguo: la bendición del Óleo de los enfermos.



La eucología -es decir, la oración litúrgica de la Iglesia, el texto litúrgico- es fuente de referencia para la teología y para la espiritualidad, así como para la pastoral, que buscará iniciar a sus hijos en la sacramentalidad de la Iglesia.

Así es esta hermosa plegaria que el Obispo pronuncia en la Misa crismal:




Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


Es importante que todos adquiramos el ritmo, el hábito, el método, de acudir a la eucología para sumergirnos en el Misterio y conocer la liturgia.




5. La eucología, escuela de teología y vida

Comentar una plegaria litúrgica y, en general, profundizar en los textos litúrgicos responde siempre a la necesidad de una mistagogia desde los mismos ritos de la liturgia y la contemplación sosegada del Misterio mediante la eucología. Cuando ésta es saboreada se abren nuevas perspectivas para la teología y para la espiritualidad, y esta misma eucología reclama una profundización remitiendo una y otra vez a otras fuentes fundamentales: la Escritura y la Tradición, fuentes siempre de inspiración eucológica. Lo hemos comprobado en la oración “Emitte”. 

jueves, 16 de septiembre de 2021

Petición y efectos de la bendición del Óleo de enfermos

La plegaria de bendición del Óleo de enfermos, la antigua oración "Emitte", al explicitar el efecto que desea alcanzar el sacramento, habla de la curación de la enfermedad, del alivio del dolor y de la sanación del cuerpo.


Así dice la plegaria:




Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


El efecto se quiere hacer sentir, por gracia, tanto en el cuerpo como en el alma; se evita así una espiritualización como una mera acción corporal, que bien podría caer en superstición, como en algún momento de la historia ocurrió.


jueves, 26 de agosto de 2021

Orando por los enfermos (Plegaria de bendición del Óleo de enfermos)

Continuando con el lenguaje litúrgico con el que la Iglesia ora pidiendo por los enfermos, avanzamos ahora considerando los textos litúrgicos.

La salvación de cuerpo y alma, la curación del cuerpo y el alivio y consuelo del alma, son peticiones recurrentes en otras bendiciones del Óleo de enfermos, en la antigüedad cristiana así como en otros ritos y familias litúrgicas.



Pero, junto a la Tradición, esa plegaria "global" que incluye cuerpo y alma, se halla también en formularios de Misas y peticiones en la Liturgia de las Horas.

Recordemos cómo es esa plegaria de bendición del Óleo de los enfermos:




Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.





La Iglesia ora por sus enfermos al celebrar la Eucaristía, ora por ellos en la Liturgia de las Horas y ora, cómo no, en el mismo rito de la Unción sacramental.

            En estas oraciones eclesiales se refleja cómo concibe la fe la unidad personal (cuerpo y alma) y cómo la salvación engloba todo el ser del cristiano y su participación en el misterio pascual del Redentor, confirmando además que este sacramento es “para los Enfermos” con la esperanza de recobrar la salud, y no exclusivamente “Extremaunción”.

martes, 10 de agosto de 2021

Una breve plegaria en extensión, como es la de la bendición del Óleo de enfermos, es rica en tejido bíblico -como toda pieza litúrgica-, sugerente en sus ideas, canal de teología y de espiritualidad.

La mención tanto del cuerpo como del alma señala los efectos sacramentales, si convienen a la salvación, pidiendo el auxilio y la gracia del Espíritu Santo.




Orar pidiendo también por el cuerpo, y no sólo por el alma, es lenguaje tradicional de la Iglesia que confía en la salud corporal, en su plena recuperación, si conviene en el orden de la salvación. Así lo que vemos en la plegaria Emite, lo hallamos diseminado en multitud de textos litúrgicos que oran por los enfermos.



Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.





            4.2. ¿Cuáles son las peticiones de la Iglesia por los enfermos?

La Iglesia siempre ora por los enfermos, sus miembros dolientes, y en su oración siempre hay una sindéresis para pedir tanto que recobren la salud y sean completamente curados como que el alma del enfermo sea confortada con la paz, la serenidad, y aprenda a unirse al sufrimiento del Redentor.

En las más antiguas bendiciones del Óleo de los Enfermos que conservamos encontramos súplicas por la salud del alma y del cuerpo, por su alivio y consuelo, de quienes sean ungidos con el Óleo; son textos semejantes en cuanto al contenido de la petición.

sábado, 24 de julio de 2021

Bendición del Óleo de enfermos: peticiones y efectos sacramentales

En la preciosa oración "Emitte", con la que el Obispo bendice el Óleo de los enfermos en la Misa crismal, después de la invocación, el memorial y la epíclesis, se llega a la petición, es decir, la explicitación de los efectos que se esperan alcanzar, por gracia, mediante el Sacramento.



Así vemos que la lex orandi nos conduce a la lex credendi; lo que esta antiquísima oración reza, nos ofrece la fe de la Iglesia sobre el sacramento de la Unción de enfermos.




Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.




4. Petición y explicitación del efecto

            4.1. Efectos del sacramento

            Después de la epíclesis, con el signo de la cruz sobre la vasija con el Óleo, la oración se torna en petición que desgrana los efectos que se esperan alcanzar por medio del Óleo cuando sea materia del sacramento de la Unción.  

martes, 13 de julio de 2021

La bendición del Oleo de enfermos: su epíclesis

Rica en sus brevísimas expresiones, la plegaria de bendición del Óleo de enfermos, la oración "Emitte", habla de la acción del Espíritu Santo en su epíclesis, trata de la "oración de la fe", en clara alusión a la epístola de Santiago y se detiene en considerar la materia misma de la santa Unción: el óleo o aceite.






Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.




            3.3. El leño verde fecundo

            La petición epiclética sigue tejida de textos bíblicos. Se enriquece haciendo alusión al “leño verde” que recibe el encargo divino de producir “aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo”. Así como en otras plegarias y textos eucológicos hay una exaltación al origen de la materia que ahora va a conformar el sacramento, aquí se exalta el leño verde. 

lunes, 28 de junio de 2021

El Espíritu Santo en la plegaria Emitte

Centro de la gran plegaria de bendición del óleo de enfermos -la oración "Emitte"- es la epíclesis, la invocación del Espíritu Santo.

Al Espíritu se le califica de modo precioso como "Defensor", "Paráclito".





Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

           


            3.2. Espíritu Santo Defensor

            La epíclesis suplica siempre el envío del Espíritu desde el Padre en nombre de Cristo para que transforme o santifique las personas o las realidades creadas. 

Este Espíritu Santo, que renueva la faz de la tierra, que todo lo vivifica cristificando, es el Defensor, Aquél que protege de toda debilidad, endereza, robustece, da vigor. 

domingo, 13 de junio de 2021

Epíclesis de la oración Emitte (Bendición óleo de enfermos)

Después de la invocación a Dios y de la anámnesis o memorial de la salvación, la plegaria Emitte ofrece la epíclesis, es decir, la invocación a Dios para que envíe desde el cielo el Espíritu Santo sobre el óleo.





Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.






3. Epíclesis

            La oración tiene una expresa epíclesis que da nombre a esta oración de bendición en los Sacramentarios, “Emitte”, y por la cual, recordemos, comenzaba directamente, ya que el memorial era en sí todo el Canon que se acababa de proclamar.

            3.1. La oración de nuestra fe

            “Escucha con amor la oración de nuestra fe”. He aquí otra alusión bíblica clarísima a la carta de Santiago en el pasaje que recomienda la unción de enfermos. Dice el apóstol: “llame a los presbíteros de la Iglesia y que recen sobre él, después de ungirlo con óleo, en nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo” (St 5, 13-16). Esta oración de fe, que el apóstol recomienda, comienza aquí y ahora, pues es el principio o antecedente de la Unción que se practicará sobre los enfermos. 

lunes, 31 de mayo de 2021

La invocación y memorial de la plegaria "Emitte"

Recordemos el texto de la plegaria de bendición del óleo de enfermos, bella, teológica, y sigamos con el inicio (nuevo) de esta plegaria: la invocación y la anámnesis o memorial, donde se recuerdan las acciones de Dios en favor de su pueblo.





Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.





            2.2. Dios cura por medio de su Hijo

            Después de la aposición inicial, “Padre de todo consuelo”, una oración de relativo completa el memorial declarando que “has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo”, aspecto bajo el cual se muestra a Cristo como médico.

            En la Escritura, Dios mismo aparece como médico como una imagen apropiada para explicar su actuar en favor de los hombres, en favor de su pueblo Israel. Afirma Ex 15,26: “Si escuchas realmente la voz del Señor, tu Dios… no te inflingiré ninguna de las enfermedades que envié contra Egipto, porque yo, el Señor, soy el que te da la salud”, y en el mismo sentido Dt 32,39: “Yo doy la muerte y la vida, yo desgarro y yo curo”. Caso especial y revelador, el libro de Tobías y la intervención del arcángel Rafael, cuyo nombre hebreo significa “Medicina de Dios”: “Dios también me envió para curarte a ti y a tu nuera Sara” (Tb 12,14).

domingo, 16 de mayo de 2021

Partes de la plegaria Emitte (bendición del óleo de enfermos)

Toda plegaria litúrgica, de bendición o de consagración, tiene unas partes bien definidas y precisas, una estructura clara, según la tradición romana.





Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.





            Atendiendo a la división clásica de las grandes piezas eucológicas romanas (invocación, memorial-epíclesis, petición) veremos cómo esta plegaria, sin ser extensa ni prolija, se ajusta a ese esquema y ofrece una teología orante sobre el sacramento mismo de la Unción antes incluso de las definiciones dogmáticas del Magisterio.

            Deudora de contenido e inspirada en la oración “Emitte”, es la nueva plegaria en forma de triple bendición a Dios que el Ritual de la Unción (n. 141) ofrece si el sacerdote debe bendecir el Óleo dentro del rito “en caso de necesidad” (RU 21):

domingo, 2 de mayo de 2021

La oración "Emitte": visión de conjunto

Para valorar más aún la plegaria de bendición del óleo de enfermos, pronunciada por el Obispo en la santa Misa crismal, recordemos su texto y pasemos a una visión de conjunto.





Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.





            La plegaria de bendición del Óleo de enfermos tiene un marco muy concreto que sirve de interpretación teológica y espiritual: la Misa crismal o Missa chrismatis; en ella encontramos la bendición de los óleos y la consagración del crisma ya con certeza a partir de los ss. VII-VIII, con textos eucológicos anteriores (s. VI probablemente); entre ellos destaca la oración “Emitte”, la oración clásica del rito romano que figura tanto en el Gelasiano Vetus (GeV 382) como en el Gregoriano (con leves variantes: Gr-H 334), y que ha seguido en uso, tal cual, hasta 1971. Desde entonces, con la promulgación del nuevo Ordo, la oración “Emitte” se enriqueció con algunos retoques, añadiéndosele la invocación a Dios y la parte anamnética; antes comenzaba directamente por la epíclesis “Emitte, quaesumus, Domine, Spiritum sanctum tuum paraclitum de caelis”. La primera palabra da nombre a toda la plegaria.

sábado, 17 de abril de 2021

La oración Emitte (bendición del óleo de los enfermos - I)



            Cada año en la Misa crismal, el Obispo rodeado de su presbiterio, bendice, entre otros, el Óleo de los enfermos o, en caso de verdadera necesidad, el sacerdote antes de realizar la Santa Unción. En nuestro rito romano, esta bendición realizada por el Obispo se celebra con una venerable plegaria, la oración “Emitte”:



Señor Dios, Padre de todo consuelo,
                       que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Hemos de tener presente la importancia de esta bendición que puede pasar desapercibida en el conjunto del rito de la santa Unción al estar separada en el tiempo (desde que se bendice al momento de su aplicación), pero que sin embargo ilumina la realidad del sacramento y afecta incluso a su validez. Manuel Ramos, que estudió exhaustivamente el sacramento de la Unción de Enfermos, decía a este respecto:

martes, 19 de mayo de 2015

La Confirmación - Mistagogia del Crisma y la crismación

El buen olor de Cristo es perfume, ungüento. "¡Correremos tras el olor de tus perfumes!", decía la esposa del Cantar de los Cantares. Su olor es delicioso, un olor que atrae por amor y lleva a la vida; el pecado y la muerte no tienen perfume, sino un hedor que repugna.


Aquí el santo Crisma es la materia del sacramento. De nuevo el aceite, santificado por la oración del Obispo junto con su presbiterio en la Misa crismal, la Misa de bendición de los óleos en la mañana del Jueves Santo. El aceite, por sus cualidades, incluso por su color y olor, mezclado además con bálsamo y aromas, es un instrumento precioso de la Gracia del Espíritu Santo.

Sabemos el santo Crisma es venerado: se guarda con todo honor y respeto -así lo definían los antiguos Pontificales- en el baptisterio, en una urna, o arqueta. Desde luego el santo Crisma no se ofrece "simbólicamente" en una procesión de ofrendas de una Misa cualquiera, ni otros inventos tan creativos. Es materia sacramental que tiene el máximo rango después del Santísimo Sacramento.

Ahora el Obispo, con el santo Crisma, este bendito aceite con perfumes, va a sellar a cada confirmando trazando en su frente la señal de la cruz. Tanto la forma de hacerlo del obispo, despacio, expresivamente, como la clara conciencia y respuestas del confirmando ("Amén", "Y con tu espíritu"), hará que este momento no pase desapercibido, sino sacramentalmente elocuente.

martes, 30 de abril de 2013

El santo Crisma (Óleos - III)

Consagrar el santo Crisma es un rito del todo especial, venerable, único, solemne en nuestro rito romano. Un oficio propio en la mañana del Jueves Santo -la feria V de la Semana Santa- se originó para consagrarlo y se le llamó Missa chrismatis o "Misa del Crisma". 


Sí, el santo Crisma es el centro de la Misa crismal y a la vez su fruto más precioso: por eso se consagra después de la comunión (al menos, ese es su sitio tradicional y las rúbricas lo ponen hoy como su momento propio, aunque consientan, desgraciadamente, bendecir los óleos juntos después de la liturgia de la Palabra). La historia de la Misa crismal nos muestra la solemnidad que había en traer al altar el frasco de bálsamo y la vasija del Crisma, con paños de seda, incienso, cirios y cruz; el complicado ritual de su consagración; los ritos de veneración besando la ampolla del Crisma, saludándolo: "Salve, santo Crisma", y haciendo genuflexión incluso. Hoy nada de esto se conserva. Tiempo tendremos de explicarlo y verlo muchas veces.

Pero dediquémonos a ver su mistagogia, su sentido. ¿Cuál es su valor? ¿Qué significa? ¿Qué comunica el santo Crisma?

jueves, 4 de abril de 2013

El óleo de los enfermos (Óleos - II)

El segundo óleo en importancia que se bendice en la Misa Crismal, es el óleo de los enfermos, y será la materia sacramental para ungir a los enfermos.



Con una antigua y venerable fórmula, que la hallamos en los antiguos Sacramentarios, el obispo bendice aceite diciendo:

Señor Dios, Padre de todo consuelo,
que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo:
escucha con amor la oración de nuestra fe
y derrama desde el cielo tu Espíritu Santo Defensor sobre este óleo.

Tú que has hecho que el leño verde del olivo
produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo,
para que cuantos sean ungidos con él
sientan en el cuerpo y en el alma
tu divina protección
y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores.

Que por tu acción, Señor,
este aceite sea para nosotros óleo santo,
en nombre de Jesucristo, nuestro Señor.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Vayamos a la mistagogia, al sentido profundo, de este óleo siguiendo la predicación homilética del papa Benedicto XVI:

domingo, 17 de marzo de 2013

El óleo de catecúmenos (Óleos - I)

Una homilía, realmente memorable, del papa Benedicto XVI, contiene una mistagogia completa de los santos óleos. 

En general, las homilías de la Misa crismal suelen ser -lo siento mucho- una exhortación moral y espiritual a los sacerdotes para que renueven sus promesas de ordenación, nombrando sólo de pasada, como un inciso de obligado cumplimiento, los óleos.


Sin embargo, son los óleos, y no la renovación de las promesas sacerdotales, el centro de la Misa crismal. Por esta razón, parece casi paradigmática la homilía pronunciada en la Misa crismal de Roma en 2011. Tres óleos para tres unciones distintas y de distinto valor.

El óleo de los catecúmenos, ¿qué significa y para qué se aplica? ¿Qué se le pide a Dios al ungir así a un catecúmeno?