miércoles, 9 de marzo de 2022

La experiencia de la fe (II)



            La fe se encarna en la vida.
            La fe es para la vida.
            La fascinación por Cristo perdura cuando la fe, viva, se convierte en vida, en método constante para la existencia real.



            La vida no es una aventura constante, una permanente emoción: así la quieren los adolescentes y los inmaduros, que luego chocan de bruces con la realidad y no saben vivir, causándoles hastío todo, absolutamente todo.

            Cada día tiene la misma fatiga, la misma cadencia. Eso hace que cueste trabajo, que tenga una parte fatigosa. Pero es ahí, realmente ahí, en lo cotidiano y rutinario, en los problemas reales de la jornada y de la vida en general, donde se lleva a cabo la verificación de la fe. La fe debe ser verificada en todo lo humano que soy, en lo que vivo, sufro, me cuestiona, me ilusiona.

            La fe se verifica en los desafíos de la realidad.


lunes, 7 de marzo de 2022

Médico y medicina es Cristo

Cristo a un tiempo es el Médico que cura y la Medicina que debe ser tomada para poseer la vida que vence al mal. La salud es Él, la salvación es Él.


Esa medicina es "antídoto de inmortalidad" ya que quien lo recibe recibe la vida, y esa vida va destruyendo las enfermedades del pecado y su veneno que por dentro nos paralizan para el bien, genera el odio y la soberbia, para terminar en muerte.

Sea Él nuestro Médico, sea Él nuestra medicina.

"Para esto en efecto había venido Cristo Señor, maestro de vida y médico celeste, para instuir a los hombres para la vida con su enseñanza y sanar la enfermedad del cuerpo y del alma con una medicina celeste; para liberar los cuerpos asediados por el diablo y devolver a la verdadera y completa salud a los que se fatigan con dolencias varias. Pues curaba las enfermedades corporales con la palabra del poder divino; y sanaba las heridas de las almas con la medicina de la enseñanza celeste... Por tanto el verdadero y perfecto médico es Aquel que no sólo concede la salud del cuerpo, sino que restituye la salvación al alma, el Señor y Salvador nuestro" (Cromacio de Aquileya, Com. ev. Mateo, Trat. 16,4).

domingo, 6 de marzo de 2022

El sacrificio de Isaac (II)

¿Qué se ve en Génesis 22?
¿Cuál sería, en primer lugar, el sentido literal del texto?
¿Y adónde nos conduce profética, tipológicamente?



El rechazo de los sacrificios de los niños se explica por las costumbres y votos que se hacían desde antiguo en que se presentaba a Dios o a los dioses el sacrificio humano del hijo mayor o primogénito como la máxima ofrenda a los dioses para obtener una petición. 



Esto fue rechazado por la teología israelita que compone este magnífico relato basado en tradiciones muy anteriores para mostrar que Dios no quiere sacrificios humanos sino, como se irá perfilando poco a poco, la obediencia y el culto del corazón.  

Prohibición de sacrificios humanos que aparece expresamente en Lv 18, 21: "No darás a tus hijos para sacrificarlos a Moloc, ni profanarás el nombre de Dios", sabiendo que Moloc era el dios de los sacrificios humanos. La condena para el que sacrifique a un ser humano a este dios es terrible: "Cualquier hombre, israelita o forastero residente, que sacrifique alguno de sus hijos a Moloc, será castigado con la muerte; el pueblo lo apedreará. Yo castigaré a ese hombre y lo expulsaré de su pueblo" (Lv 20,2-3a).

viernes, 4 de marzo de 2022

La experiencia de la fe (I)



            Siempre y en todo momento hay que suplicar una gracia: que el Espíritu Santo despierte todo nuestro deseo, ¡nos despierte si estamos aletargados en la vida!, avive el deseo de Cristo y, como mendigos de la Gracia, lo supliquemos: ¡Ven, Señor Jesús!



            Somos cristianos por pura gracia. Vivimos en Cristo, pero es fácil que lo cotidiano o las dificultades o la rutina, apaguen la experiencia de Cristo, la releguen al rincón de los valores, mientras se vive en paralelo a la fe y a Cristo.

            ¿Qué queda de la fascinación del cristianismo? ¿Qué queda de la fascinación por Cristo?

            Fue esa fascinación la que nos atrajo y sedujo, la que transformó la mirada y el corazón. Fue Cristo quien provocó tal impacto en nosotros que nos cambió y ya no sabíamos vivir sin Él.

            ¿Qué queda de esa fascinación por Cristo? ¿No lo habremos convertido después de tiempo en un presupuesto obvio y lo habremos perdido de vista? ¿Un presupuesto obvio, ciñéndonos sólo a sus consecuencias éticas, a unas prácticas cultuales, perdiendo la pasión y el entusiasmo por Cristo?

miércoles, 2 de marzo de 2022

Sentencias y pensamientos (XXVIII)

16. Para comprar el terreno donde está el tesoro escondido (Cristo mismo), antes hay que venderlo todo. En verdad, Cristo nos lo quita todo -y eso es doloroso- para luego darnos el Todo que es Él mismo.


No, la vida cristiana no es fácil, ni acaramelada. Es exigente, recia: para los que arriesgan.



17. He predicado sobre "Cristo Maestro". "Aprended de mí", de su Persona. Es un Maestro paciente y constante: ¡qué importancia le da a la predicación, a la enseñanza, a la formación!

Su lenguaje es semítico: parábolas, que suscitan el ejercicio de la imaginación en el oyente. Pero a los apóstoles, a los suyos, se lo explica todo en privado, una y otra vez, para forjarlos.

Seamos discípulos y alumnos en la escuela de Cristo. Dispongámonos a aprender siempre, desechando toda presunción de saberlo ya todo.


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