Porque eso es lo que somos: pecadores, y sin embargo y a la vez, miembros de la Iglesia que es santa. He aquí la paradoja, que diría De Lubac; he aquí el carácter "trágico", que diría Guardini.
Somos pecadores y miembros de la Iglesia, pero ésta es Santa en sí misma participando de la santidad de su Cabeza, Jesucristo, y administrando todos los medios de la santificación, como fiel dispensadora de la Gracia.
El carácter humano junto al divino en la Iglesia es piedra de toque y escándalo para muchos. Vista desde fuera, y sin entrar nunca en ella, la Iglesia muestra su faz humana, la que componemos cada uno de nosotros, y se muestra un rostro tal vez desagradable y poco atrayente: se ven sólo nuestros pecados, los de sus miembros, que distorsionan a quien mire a la Iglesia con una mirada superficial o exterior. Hay que superar eso y dar un paso más: descubrir su verdad, su núcleo esencial, su santidad participada.
Nosotros mismos, miembros de la Iglesia, a veces tropezamos con el escándalo que nos provocan, no los 'pecados' de la Iglesia, sino los de sus miembros, olvidándonos de la naturaleza espiritual (sobrenatural) de la Iglesia misma.
"La Iglesia es para el hombre, en tanto individuo, el sustrato vivo de su perfección personal y el camino para que él se desarrolle como tal. Pero antes de hablar sobre la dimensión individual del hombre, permítanme anticiparles algo. Cuando yo intentaba exponer lo que la Iglesia significa para el desarrollo de la personalidad humana, quizás ustedes habrán querido plantear alguna objeción. Habrán recordado muchas imperfecciones que vieron en la Iglesia, habrán recordado también muchos desengaños personales y posiblemente sintieron como falso lo que yo estaba diciendo. Les habrá parecido que todo lo dicho era muy lindo en el plano de las ideas, pero que, lamentablemente se refería a una Iglesia ideal o abstracta, ya que la Iglesia real no es ni consigue ser lo que afirmábamos. Es por eso que les debo una explicación. Quien pretende hablar sobre el sentido de la Iglesia, también tiene que hablar sobre sus imperfecciones.




