miércoles, 26 de enero de 2011

La zarza anuncia la Encarnación del Verbo (Ex 3)


La Tradición, recibiendo la interpretación cristológica de la zarza, la llevó hasta sus últimas consecuencias viendo en ella una maravillosa prefiguración de la encarnación del Verbo de Dios en el seno virginal de Santa María. Se apoya la interpretación en que la llama del fuego no consume la zarza que queda igual, preservada, sin consumirse.

    Es clásica la interpretación que realiza san Gregorio de Nisa: “Este pasaje nos revela también el misterio de la Virgen: luz de Dios por la cual él ha iluminado a todo el mundo. Como la zarza no se consumía, así la Virgen quedó intacta en su alumbramiento; no se marchitó la flor de su virginidad” (Vita Moys., II, 21).

    Dejando Capadocia, el área de Nísibe con san Efrén, sin ser tan explícito como el Niseno, sí apunta a la zarza en relación a su encarnación en algunos de sus himnos vinculados al tiempo litúrgico de la Manifestación del Señor. En un himno de Epifanía canta san Efrén:

“12. Que se haga pequeño el que es grande,
para que por medio de él crezca el que es pequeño;
que imite al más grande de todos,
que vino a ser el más pequeño de todos:
se empequeñeció, e hizo grandes a todos.

13. El humilde que se viste
del Altísimo en las aguas,
por despreciable que sea su aspecto,
su interior es muy grande,
pues quien es más alto que todos ha venido a morar en él.

14. ¿Quién podría, en efecto,
despreciar a la zarza,
desdeñable, insignificante,
pero en cuyo interior habita
la majestad del fuego?” (S. Efrén, De Epiphania, IV)

    Esta interpretación de la zarza la recoge actualmente el Catecismo de la Iglesia Católica, en el n. 724: “En María, el Espíritu Santo manifiesta al Hijo del Padre hecho Hijo de la Virgen. Ella es la zarza ardiente de la teofanía definitiva: llena del Espíritu Santo, presenta al Verbo en la humildad de su carne dándolo a conocer a los pobres (cf. Lc 2, 15-19) y a las primicias de las naciones (cf. Mt 2, 11)”.

    La liturgia, que es Tradición y fuente de la teología, acoge esta interpretación en una antífona muy antigua que hoy se canta en las I y II Vísperas de la solemnidad de Santa María, Madre de Dios (1 de enero), entonando: “En la zarza que Moisés vio arder sin consumirse, reconocemos tu virginidad admirablemente conservada. Madre de Dios, intercede por nosotros”.

    El arte recibió esta lectura simbólica de la zarza, y en ocasiones, en las representaciones del árbol de Jesé, cuyas hojas son medallones con personajes, se llega a representar la zarza y junto a ella, o en el camino de las ramas que desemboca en un medallón central, a la virgen María con Jesús .

12 comentarios:

  1. El humilde que se viste
    del Altísimo en las aguas,
    por despreciable que sea su aspecto,
    su interior es muy grande,
    pues quien es más alto que todos ha venido a morar en él.

    Por las aguas del bautismo, también ha querido hacer de nosotros otra pequeña zarza. ¡Vestidos del Altísimo!

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  2. ¡Qué belleza su texto y cuánta enseñanza se puede recibir de ello!

    Muchas gracias, D. Javier

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  3. El pasaje de la zarza me sigue impactando desde el primer día que la leí, estar en presencia de Dios desnudos, sin nosotros (mi yo interior) para poder recibirlo plenamente. Y hoy, recibo de vos Javier, una maravillosa enseñanza que no la había meditado hasta ahora.
    Gracias grande.
    Espero su bendición.
    Fraternalmente,

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  4. D. Javier le voy a "dar" una trabajito más. Al final del día ¿nos podría bendecir a los que nos pasamos por aquí? Porfa...

    Yo le digo al Señor que lo bendiga todas las noches.

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  5. Vaya manantial para meditar, don Javier, un enfoque unificador en los Testamentos. Gracias.

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  6. Capuchino:

    ¿De qué forma y cómo quiere que imparta una bendición al final del día a los lectores y amigos? El método no se me ocurre.
    Sí le digo que diariamente pido por todos los lectores del blog en Vísperas y en la Misa. Pero lo de la bendición, no sé cómo hacerlo. Acepto sugerencias.

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  7. Poner una cruz en el blog así:

    +
    Mi bendición

    y usted la hace y...nos llega.
    ¿Le parece?

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  8. María: Tú eres la zarza ardiente de Moisés, que llevas al Señor y no te consumes. Ruega por nosotros, para que también podamos llevar dentro a tu Hijo Jesucristo y así gozar de la Vida Eterna, de la Vida que no se consume.
    María, tú que sujetas el cielo de nuestra débil fe, intercede por nosotros.

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  9. No acabo de ver el sistema Capuchino.

    En principio valga esta por todas, para todos (lectores pasados, presentes y futuros) y todos los días:

    Con mi bendición + en el nombre del Señor.

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  10. ¡¡¡Si, eso es!!!

    Mil gracias. Si, si.

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  11. Maria, pequeña Maria
    tú eres la brisa suave de Elías,
    el susurro del Espíritu de Dios.
    Tú eres la zarza ardiente de Moisés
    que llevas al Señor y no te consumes,
    Tú eres "el lugar junto a Mí"
    que mostró el Señor a Moisés
    tú eres la hendidura de la roca
    que Dios cubre con su mano
    mientras que pasa su gloria.

    Tú eres la nube del desierto
    que protege la marcha de Israel,
    tú eres la Tienda de la Reunión,
    el Arca que lleva la Alianza,
    el Santuario de la gloria del Señor.

    Venga el Señor con nosotros
    si hemos hallado gracia a sus ojos,
    es cierto que somos pecadores,
    más ruega tú por nosotros
    y seremos su pueblo y su heredad.

    No me resisto a copiar el precioso canto de Kiko Argüello al que alude desde Sevilla.

    Y pedirle a María, la verdadera zarza ardiente llena del Espíritu Santo, que nos dé a conocer a su Hijo a nosotros los pobres.

    El canto está en:
    http://www.camino-neocatecumenal.org/neo/CARISMAS/cantores/Cantos%20mp3/mp3%20es/eleccion/Pequenya%20Maria.mp3

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