miércoles, 19 de enero de 2011

La sacristía (lugares litúrgicos)

    Un lugar amplio, hermoso, que disponga para empezar la celebración litúrgica con suficiente recogimiento y que sirva igualmente para conservar todas las cosas y elementos necesarios para el culto: esto es la sacristía.

El Caeremoniale episcoporum señala como paradigma:

“En la iglesia catedral no debe faltar el “secretarium”, es decir una sala digna, en lo posible cercana a la entrada de la iglesia, en la cual el Obispo, los concelebrantes y los ministros puedan ponerse los vestidos litúrgicos, y de la cual se inicie la procesión de entrada. La sacristía será de ordinario diferente del “secretarium”; en ella se guarda el ajuar sagrado, y en ella los días ordinarios el celebrante y los ministros se pueden preparar para la celebración “ (n. 53).
Tanto en la sacristía como en el secretarium debe observarse el silencio y la modestia (cf. Id., n. 37):

“Pongan todos esmero en guardar silencio, respetando así tanto la común disposición de ánimo como la santidad de la casa de Dios” (Id., n. 170).
En las nuevas construcciones hay que pensar en la sacristía como un lugar amplio y no como si fuera un pequeño vestidor; y pastoralmente, cuidar mucho la sacristía: hay que lograr que unos minutos antes de la celebración litúrgica no se convierta en lugar de conversaciones y asuntos varios, sino de silencio, ya que es lugar casi-sagrado, para permitir que el sacerdote y los ministros se dispongan a los Misterios con humildad y devoción. El silencio y el orden son cualidades de una buena sacristía.

    La sacristía debe arreglarse en función de los fines propios de una sacristía. La cajonera debe ser elegante, cuidada, guardando en ella con orden (y con su inventario) ornamentos más nobles, capas pluviales, dalmáticas y los manteles del altar.  Sobre la cajonera un crucifijo hermoso y, por ejemplo, seis candelabros que inviten al recogimiento al revestirse el sacerdote para ofrecer el sacrificio eucarístico.



    En los armarios de la sacristía se dispondrán en riguroso orden el ajuar sagrado. En una estantería única y exclusivamente los leccionarios y Evangeliario; en otra, los rituales (nuevos y en sus últimas ediciones); en otra los cantorales, libros para las vísperas dominicales, etc...; en las puertas centrales los ornamentos litúrgicos;  en otra parte, lo referente a la Eucaristía (cálices, copones y patenas, vinajeras, etc.), las custodias y los santos Óleos con lo necesario para el bautismo (si no estuvieren en el Baptisterio ni en una arqueta exclusiva para ellos).

El orden y la limpieza que se guarden en la sacristía crean una antesala real de celebración de los misterios, un lugar sacro para conservar lo sagrado. Se realiza, así pues, lo previsto en el Directorio “Ambientación y arte en el lugar de la celebración”:

“...La sacristía, en la que se conserva todo el ajuar litúrgico y en la que pueden prepararse el celebrante y los ministros para la celebración de los días ordinarios...” (n. 20). 
 “En la sacristía se debe disponer de un estante apropiado para los libros, no debiendo quedar amontonados en la credencia o en el ambón” (n. 26).
Muy poco recomendable es el comportamiento de algunas personas que -en todas las parroquias- un poco antes de la Misa se dedica, en lugar de rezar, a irse a la sacristía, sentarse allí, curiosear, entablar conversación, "cotillear", y luego presumir de "católicos comprometidos" o de "amigo del cura". La sacristía no está para eso.

13 comentarios:

  1. Muy poco recomendable es el comportamiento de algunas personas que -en todas las parroquias- un poco antes de la Misa se dedica, en lugar de rezar, a irse a la sacristía, sentarse allí, curiosear, entablar conversación, "cotillear", y luego presumir de "católicos comprometidos" o de "amigo del cura". La sacristía no está para eso.

    Y es que para prepararse a los Misterios es preciso el recogimiento y la atención: es el Señor el que viene a desposarse con su Iglesia, ¡lo mejor para el Esposo!
    ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!.
    Escucha, hija, mira: inclina el oído,
    olvida tu pueblo y la casa paterna:
    prendado está el rey de tu belleza,
    póstrate ante él, que él es tu Señor.Sal.45,11-12.
    Y la respuesta no puede ser otra que:
    Eres el más bello de los hombres,
    en tus labios se derrama la gracia,Sal. 45,3
    Sólo brota el amor como respuesta...¡fantástico el Señor!.








    LA PALOMA VOLÓ
    SOBRE LA CABEZA DEL SEÑOR
    Y SALMODIÓ SOBRE ÉL
    Y EL SEÑOR MOSTRÓ EL DISEÑO DE SU AMOR,
    DISEÑO DE ARTE INEFABLE
    PARA CADA HOMBRE.
    Mas los diseños se perdieron
    y lloraban los ángeles del cielo.
    Los diseños de aquellos que no quisieron hacer su voluntad.
    Porque el Señor ha mostrado su camino
    y ha dado a aquellos que lo siguen la Gracia de revestirse de su Santidad.Oda 24 de Salomón.

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  2. Hola D. Javier. Algunas sacristías son auténticos museos del textil sacro, y ¡qué muebles!, con esas enormes cajoneras, escritorios, etc. por no hablar de algunos cálices, custodias, cuadros.

    Es una pena que las tertulianas que conozco no tengan ordenador para recomerdarlas su blog, sólo con la entrada de hoy ya podrían anmendar y perfeccionar, como en otras cosas me toca ponerme el traje a medida y aplicarme a la enmienda.

    Lo de ser "amigo del cura" pál que lo quiera, advierto que es asunto que sacude fuerte las arcas y amista por frecuencia con la florida Dama Pobreza, ja ja ja ;)

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  3. Es un lugar tan sagrado para mí que lo concibo tal cual lo explican, donde debe "oler" a sagrado por todos sus poros.
    Al sacerdote no se le debe molestar, bajo ningún pretexto, ante de la Santa Misa. Nosotros debemos prepararla, lo que se supone que el celebrante lo debe hacer mucho más que cualquiera de nosotros.

    Es una delicia entrar en este blog y poder enriquecerse cada día.

    Muchas gracias.

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  4. Lamentablemente, la sacristía de la parroquia que frecuento dista mucho de ser el lugar detallado en los números del Caeremoniale Episcoporum que cita el artículo o en el Directorio “Ambientación y arte en el lugar de la celebración”. Sí es cierto que, de un modo u otro, allí se conserva el ajuar sagrado, pero no lo es menos que la sacristía a la que me refiero (en Madrid) -y otras mucha que conozco- más bien parecen el lugar de paso de las buenas señoras que, de mañana, hacen allí una paradita mientras hacen la compra. No se distingue entre despacho parroquial y 'secretarium'-sacristía (lo cual tampoco es óbice para que el mismo despacho sea una tasca o un café bien ambientado de risotadas y voces disonantes). Ánimo a los pobres curas -los conozco- que se quejan de esa falta de intimidad a la hora de prepararse a los sagrados misterios.

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  5. Vale, estamos todos de acuerdo.
    Pero, ¿no habrá ningún arquitecto (católico) que lea esta blog y luego diseñe sacristías como es debido, distinta del despacho parroquial, distinta de un pasillo por el que todos transitan, distinta de una sala de reunión...?

    Porque por una parte tenemos el problema de la arquitectura de la sacristía, y por otra parte tenemos el problema del uso de la sacristía por parte de todos para charlar.

    Doble dirección pues:
    1) Que lean el blog arquitectos (católicos)
    2) Que los fieles respeten más la sacristía y los sacerdotes la vayamos haciendo respetar.

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  6. Estoy de acuerdo con el post de hoy, como siempre. Pienso que la mayoría de la gente, casi siempre bien intencionada pero sin gran formación, nos movemos por imitación. Así, se van tolerando comportamientos inadecuados que se van convirtiendo en costumbres y las costumbres se hacen leyes.
    Creo que, si no es posible corregir estas cosas con una mejor formación, a veces sería bueno atajar de algún modo esas costumbres-leyes. Pienso concretamente en algún cartelito del tipo:
    "La Sacristía es también la Casa de Dios. Guardemos silencio y respeto" o algo similar.

    Quizás una "táctica" por parte del sacerdote, que haga reflexionar, podría ser, mantener un tono bajo de voz, aunque a él le hablen en voz alta.

    También me pregunto, dado que suele haber tan pocas horas de confesionario (casi nulas), si en las sacristías se da el ambiente adecuado para favorecer la confesión cara a cara, ya que es casi la única posible en muchos casos. Aunque ésto sea otro tema... ¿Suele hacerse en una habitación aparte, o en un rincón, si tienes suerte de que en ese momento no lleguen los habituales del cotilleo?
    Aunque sea tema aparte, me gustaría conocer la opinión o experiencia al respecto por parte del resto de comentaristas.

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  7. Aprendiz: es verdad, horas de confesionario nulas y sacristías sin ambiente adecuado...Pero siempre hay otras parroquias donde esto no ocurre y se puede ir allí a confesarse. Pax.

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  8. Catequista Palma del río19 enero, 2011 13:47

    Felicidades por el tema de hoy, creía que solo en mi parroquia ocurría esto, y veo que tenemos que ponernos mano a la obra, pues no solo es labor del sacerdote.

    Dos ideas "amigos del cura" y "ambiente adecuado", en la primera, lástima que nos quedemos en ser la más amiga del cura y no en pretender ser oveja de "un buen pastor", de un SACERDOTE, como estamos leyendo en estos días en la Carta a los Hebreos. Con respecto a la segunda idea, no solo es el ambiente en la sacristía sino que al dejar la pueta de ésta abierta (¿para que son las puertas sino para cerrarlas?) a veces incluso celebrándose la Eucaristía se percibe el murmullo interno.

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  9. ¡¡Vaya!! Y yo que pensaba que eran manías mías, una experiencia mía que soy "mu raro"... y resulta que es común a todos.

    La verdad es que esto es algo común en la inmensa mayoría de sacristías que conozco. ¡Qué difícil, Dios mío!

    A veces, una vez que me he revestido, procuro rezar en silencio apoyado en la cajonera... o de pie apoyando la espalda, y bajando la cabeza: siempre hay alguien que a voz en grito pregunta qué hago, muy asustada o espantada.

    Paciencia y a enmendar los entuertos.

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  10. Pedro Arroyo Gómez19 enero, 2011 14:24

    Querido Javier, que razón tienes en las Sacristías que conozco se hace de todo menos lo que nos indicas en esta catequesis.
    La culpa, en ocasiones, no es solo del Sacerdote sino de los laicos que tenemos la costumbre de utilizar estas estancias, casi Sagradas, para otros menesteres.
    Yo, personalmente, tomo nota.
    Un fuerte abrazo desde tu familia de Lucena.

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  11. Desde Sevilla, gracias por contestar. Y perdone que yo lo haga tan tarde.
    En la Oda de Salomón que Vd mencionaba dice: ..."ha dado a aquellos que lo siguen la Gracia de revestirse de su Santidad". Algo así es lo que ocurre también a mi parecer, cuando el sacerdote se reviste antes de la Misa. Supongo que ya en ese momento actúa in persona Christi y me parece precioso que D. Javier entonces rece. Necesita urgentemente poner el cartelito para que no lo interrumpan (:-)

    Respecto al tema tangencial de la confesión, a estas horas que ya no me oye nadie, le diré que yo también debo ser "mu raro" pero, para mí, el ambiente para la confesión, no sólo es inadecuado en las sacristías, sino también en casi todas aquellas iglesias donde aún los sacerdotes se ponen en el confesionario.

    Porque suelen estar situados demasiado cerca de los bancos y en las zonas de paso de los fieles que en ese momento entran a misa, a rezar a su santo patrón, a encender velas, al despacho a cualquier tema burocrático, social, a ensayar cantos, catequesis, a reuniones y mil cosas más, e incluso los turistas, cámara en ristre, metiéndose por todos los rincones.

    A casi nadie se le ocurre pensar que los confesionarios de madera que eran válidos en el siglo XVI (es lo único que había), tal vez no lo son en el XXI, en que disponemos de otro tipo de materiales más adecuados para mejorar el ambiente que rodea al confesionario y aislarlo mejor. Ahora se dispone de pladur, PVC, poliuretano, polipropileno, cristales ácidos y otros materiales modernos que se usan en edificios civiles y administrativos para aislar y separar ambientes.
    En cambio, hoy mismo en Misa, a 20 metros de alguien que se confesaba, aún se oía el desagradable murmullo.

    Por eso yo "gritaría" como don Javier:
    ¿no habrá ningún arquitecto (católico) que lea este blog y luego diseñe CONFESIONARIOS como es debido, distintOS del despacho parroquial o la sacristía, y QUE NO ESTEN EN, o junto a un pasillo por el que todos transitan...?
    Y a los párrocos: ¿No pueden acondicionar mejor los ya existentes?

    Perdóneme don Javier. Buenas noches.

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  12. ----> Arquitecta (no católica) pero haciendo bien la tarea! han despejado muchas dudas respecto al tema! GRACIAS!

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  13. Como dice Javier, veo que no soy el "único raro" que se empeña para que la sacristía sea que sea el preámbulo de la "casa de Dios" y un espacio "casi-sagrado".
    Como sacerdote, en una capellanía que me ha encomendado el sr. Obispo, consideran además este lugar como la "habitación de los tiestos". Máxime cuando en la gran casa-hermandad que tienen cuidan todos los rincones mejor que la sacristía. Los sacerdotes anteriores no supieron enseñar correctamente y ahora soy yo el antipático y el antojadizo.
    Confío que por medio de la formación entren en el espíritu que se requiere.

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