Es importante, en vistas a tener las ideas claras y erradicar confusiones, que la mistagogia, es decir, la explicación teológica y espiritual de los ritos, oraciones y signos de la liturgia, se haga y se transmita en catequesis.
La liturgia no es complicada ni extraña ni fría ni irracional. Es cuestión de conocerla, ser adentrados en ella, y entonces impregna nuestra existencia y nos abre su universo simbólico llenando el alma.
El rito sacramental de la Confirmación, que es sencillo, contiene en su brevedad momentos, ritos y gestos distintos, que en numerosas ocasiones no son explicados, sino que simplemente, se ensaya para un desarrollo más o menos correcto, e insistiendo en lo periférico y secundario (tales como las ofrendas o las moniciones), en lugar de ayudar a vivir en toda su plenitud, la parte sacramental.
Esta parte sacramental se desarrolla así:
-Aleluya y Evangelio
-Presentación de los candidatos al Obispo por parte del párroco o catequista
-Homilía
-1) Renovación de las promesas bautismales
-2) Oración del Obispo con la imposición de las manos
-3) Crismación en la frente, con la señal de la cruz, a cada confirmando
-Oración de los fieles.









