martes, 15 de septiembre de 2009

Stabat Mater: Los Dolores de la Virgen

La Secuencia Stabat Mater canta el misterio de la Virgen al pie de la Cruz compartiendo los dolores del Hijo; los dolores que no sintió en el parto del Hijo -en ella no recayó la maldición ni los efectos del pecado original- no le fueron ahorrados al engendrar el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia: en la Cruz aparece como Madre de la Iglesia, "y los dolores que no sufrió al darlo a luz, los padeciera, inmensos, al hacernos renacer para ti" (Prefacio, La Virgen María junto a la cruz del Señor I, en Colección MBVM, Nº 12). Y al pie de la Cruz nos recuerda hoy que lo nuestro es también "compartir en la carne los sufrimientos de Cristo en favor de su cuerpo que es la Iglesia" (Col 1,24).

La Madre piadosa estaba
junto a la cruz y lloraba

mientras el Hijo pendía;
cuya alma, triste y llorosa,
traspasada y dolorosa,

fiero cuchillo tenía.

¡Oh cuán triste y cuán aflicta
se vió la Madre bendita,
de tantos tormentos llena!

Cuando triste contemplaba
y dolorosa miraba
del Hijo amado la pena.

Y, ¿cuál hombre no llorará,
si a la Madre contemplara
de Cristo, en tanto dolor?
¿Y quién no se entristeciera,
Madre piadosa, si os viera
sujeta a tanto rigor?

Por los pecados del mundo,
vió a Jesús en tan profundo
tormento la dulce Madre.

Vió morir al Hijo amado,
que rindió desamparado
el espíritu a su Padre.

¡Oh dulce fuente de amor!
hazme sentir tu dolor
para que llore contigo.
Y que, por mi Cristo amado,
mi corazón abrasado
más viva en él que conmigo.

Y, porque a amarle me anime,
en mi corazón imprime
las llagas que tuvo en sí.
Y de tu Hijo, Señora,
divide conmigo ahora
las que padeció por mí.

Hazme contigo llorar
y de veras lastimar
de sus penas mientras vivo;
porque acompañar deseo
en la cruz, donde le veo,
tu corazón compasivo.

¡Virgen de vírgenes santas!
Llore yo con ansias tantas
que el llanto tan dulce me sea;
porque su pasión y muerte
tenga en mi alma, de suerte
que siempre sus penas vea.

Haz que su cruz me enamore
y que en ella viva y more
de mi fe y amor indicio;
porque me inflame y encienda,
y contigo me defienda
en el día del juicio.

Haz que me ampare la muerte
de Cristo, cuando en tan fuerte
trance vida y alma estén;
porque, cuando quede en calma
el cuerpo, vaya mi alma
a su eterna gloria. Amén
.

5 comentarios:

  1. !QUE BONITA POESÍA HECHA ORACION! NO SUELO COMENTAR SU BLOG A MENUDO, PERO ESTA VEZ ME HA LLEGADO AL ALMA. YO TENGO HIJOS , SOY MADRE Y NO DEBE HABER EN EL MUNDO DOLOR MAS GRANDE QUE EL DOLOR DE UNA MADRE QUE PIERDE A SU HIJO Y NO A UN HIJO CUALQUIERA NI CON UNA MUERTE CUALQUIERA SINO AL MEJOR DE LOS NACIDOS Y CON UNA MUERTE DE CRUZ.!CUANTO SUFRIRÍA LA VIRGEN MARÍA! ENHORABUENA POR SU TRABAJO.

    ResponderEliminar
  2. Además de esos aspectos que Vd. señala, hay algo más que vale la pena recalcar.

    La postura de la Virgen al pie de la cruz era de pie (Stare, en latín). Significa la postura del sacerdote que ofrece algo a Dios. En este caso, la Virgen María permanece de pie ofreciendo a su Hijo porque sabe el bien mayor de ese ofrecimiento la redención del mundo.

    No se desmaya, no grita desaforadamente, no protesta ni se rebela contra la cruz de su propio Hijo, sino que comparte los dolores del Hijo por la salvación de los hombres.

    La Virgen María inmola la más querido para ella: su propio Hijo, como Abraham hizo con Isaac. Nos enseña así a poner a Dios antes que a uno mismo y antes que a los propios hijos. Nos enseña a ofrecer con valentía.

    Solamente los pintores flamencos, en el Renacimiento, pintaban a la Virgen desmayándose de tanto dolor, pero la teología planteó la virtud de fortaleza de la Virgen y desde entonces siempre se la representó de pie, mujer fuerte y valiente.

    Un saludo, y siga comentando.

    ResponderEliminar
  3. Pedro Arroyo Gómez16 septiembre, 2009 23:04

    Todos los días que leo el blog aprendo algo nuevo. La interpretación que haces de la Virgen al pie de la Cruz (La Piedad) me parece sencillamente impresionante para conocer mejor la figura de la Madre de Dios.

    ResponderEliminar
  4. Pedro:

    Bien sabes el origen y el fin del blog. Afirmas que cada día que lo lees aprendes algo nuevo, y eso se pretende. Viendo la carencia de una sólida formación cristiana, en lo teológico, en lo espiritual y en lo litúrgico, este blog es una gran catequesis de adultos a distancia.

    Así surgió y así pretende mantenerse, y quisiera su difusión por el bien que pudiera hacer, así como los comentarios que pueden aportar luz, matices o experiencias distintas.

    Ten en cuenta que la secularización interna de la Iglesia ha creado seglares (y sacerdotes en algunos casos) con una formación muy endeble, incapaces de conciliar razón y fe, dar una explicación razonada de la fe y tener las herramientas necesarias de discernimiento para la realidad y la cultura. ¿Lograremos algo con este blog?

    ResponderEliminar
  5. Pedro Arroyo Gómez.18 septiembre, 2009 18:34

    Por supuesto, ya lo estás logrando.
    Sigue y gracias por tu celo en el trabajo, eres ejemplo para muchos.

    ResponderEliminar