viernes, 3 de junio de 2011

Brilla el misterio de la Cruz (IV)


"Cristo, primogénito que es de toda la creación,
vino también a ser principio de un nuevo linaje,
por Él regenerado con el agua, la fe y el madero,
que contenía el Misterio 
(es decir, aquí, la mística prefiguración)
de la Cruz"

(S. Justino, Diálogo con Trifón, 86).

"La Cruz de Cristo es el árbol de vida"

(S. Atanasio Sinaíta; cita sin localizar).

5 comentarios:

  1. La Cruz de Cristo es el árbol de vida.

    Realmente tomó sobre sí las penas con que la justicia que procede de la ley conmina a los pecadores, haciéndose por nosotros un maldito, porque dice la Escritura: «Maldito todo el que cuelga de un árbol». Y los malditos éramos todos nosotros, nosotros que nos negábamos a obedecer a la ley divina. En realidad, todos habíamos pecado mucho.
    ...
    Bellamente lo expresó nuestro Señor Jesucristo: El que no coge su cruz y me sigue, no es digno de mí.
    ...
    Por consiguiente, los que siguen a Cristo están también con él crucificados: muriendo a su antigua conducta, son introducidos en una vida nueva conforme al evangelio. Por eso decía Pablo: Los que son de Cristo Jesús han crucificado su carne con sus pasiones y sus deseos. Y nuevamente, como hablando de sí, dice de todos: Para la ley yo estoy muerto, porque la ley me ha dado muerte; pero así vivo para Dios.
    San Cirilo de Alejandría, Comentario sobre el evangelio de san Juan.

    ResponderEliminar
  2. Preciosos y profundos textos. También el que nos comparte tan gentilmente Desde Sevilla. Gracias.

    Tirando del hilo por medio de la "Catena Áurea", he dado con una cita de Beda el Venerable, pero no con la referencia de San Atanasio. La de Beda identifica a Cristo con el Árbol de la Vida. Es la siguiente:

    Prosigue: "Porque si en el árbol verde hacen esto, en el seco, ¿qué se hará?"

    Como si dijese a todos: Si yo, que no he cometido culpa alguna y me llamo árbol de vida, no salgo de este mundo sin ser víctima del fuego de las pasiones humanas, ¿qué clase de tormentos creéis que sobrevendrán a los que carecen de fruto?

    Comentarios al Evangelio de San Juan, Cap 1, 184.

    Que Dios les bendiga :)

    ResponderEliminar
  3. Seguiendo a Cristo y a los pies del árbol de la vida quisiera encontrarme siempre.

    Precioso y profundo texto, como dice Miserere Mei Domine. Muchas gracias D. Javier.

    Feliz día para todos.

    ResponderEliminar
  4. Buenos días don Javier. Cuando uno ve las cosas con claridad todo encaja en todo tiempo; algo inmutable impera.Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Me uno a los comentarios. Es cierto, cada día tenemos que morir para resucitar,para participar de su vida.No hay resurrección sin muerte, no hay unión con Dios sin antes no hemos purificado nuestra antigua vida de pecado.
    Unidos en oración.

    ResponderEliminar