miércoles, 29 de junio de 2011

Pedro y Pablo

Pedro y Pablo, apóstoles, confesores de la fe con su sangre en Roma, ministerio de comunión y evangelización: ¡hoy los celebramos a ambos!

Ambos son elegidos por el Señor, es decir, en ellos no hay méritos, ni exigencias, ni nada especialmente relevante que fuese tan destacable como para que el Señor se sintiese en modo alguno "obligado" a escogerlos. El ministerio depende de la elección gratuita, libre, amorosa del Señor.  El ministerio siempre es un don del Señor. A veces, cuando nos fijamos en los méritos humanos, o en los títulos, o en cualquier otro ingrediente humano, desvirtuamos el ministerio para acercarnos y ensalzar sólo a la persona que en ese momento lo ejerce. Pero obrando así, sólo acabamos por crear un club de fans en torno a lo que san Pablo denunció a los corintios: unos son de Apolo, otros de Cefas, otros de Pablo...

El ministerio es mucho más grande que la persona lo realiza por encargo divino. Y si nos acercamos al ministerio, no es por la persona concreta (que mañana será otra distinta), sino por el hecho mismo del ministerio que nos garantiza la corriente de vida divina.

El amor de Cristo elige a Pedro y ese mismo amor de Cristo elige a Pablo. Y no es que fueran perfectos, ni estuviesen acabados en la obra de la propia santidad. Pedro negó tres veces a Cristo, renegando de Él, y tuvo que confesarle tres veces su amor reparando. Saulo fue el gran perseguidor de los inicios del cristianismo hasta que el Señor, como Él sólo sabe hacerlo, lo derriba.

Pero sí vivieron ambos desde entonces de una manera muy distinta: todo su amor fue Jesucristo, su vida fue Jesucristo, su esperanza fue Jesucristo, y todo lo que no fuera Jesucristo les estorbaba, lo consideraban basura, algo despreciable.

Ellos son la expresión de una Iglesia que es Comunión (Pedro) y a la vez Misión, evangelización (Pablo); la seguridad de la Roca de la fe (Pedro) y la apertura a las nuevas fronteras, retos y areópagos, sin vacilaciones ni conformismos (Pablo).

Celebrarlos es renovar en nosotros la Comunión, la adhesión fiel al ministerio petrino que nos garantiza estar con la Iglesia, caminar con la Iglesia. No se trata de "papolatría" (¿existe el vocablo?), que ensalzaría a un Papa, e ignoraría a otro, o sería crítico con su gobierno o sus maneras, sino estar siempre "cum Petro", siempre en comunión con Pedro, llámese el papa como se llame.

Celebrarlos es renovar en nosotros la Misión de la Iglesia, el impulso apostólico que busca anunciar a Cristo, provocar el encuentro con Él, plantar la Iglesia (plantatio Ecclesiae) allí donde aún no ha sido sembrada, con riesgos, sin duda, pero con valor y la necesaria certeza de anunciar y evangelizar en todos los ámbitos, especialmente, en los nuevos areópagos donde todos los hombres confluyen.

¡Santos Pedro y Pablo, rogad por nosotros!

Cantemos (meditemos) su grandeza con el prefacio de la solemnidad:

«... en los apóstoles Pedro y Pablo 
has querido dar a tu Iglesia un motivo de alegría: 
Pedro fue el primero en confesar la fe; 
Pablo, el maestro insigne que la interpretó; 
aquel fundó la primitiva Iglesia con el resto de Israel, 
éste la extendió a todas las gentes. 
De esta forma, Señor, por caminos diversos, 
ambos congregaron la única Iglesia de Cristo, 
y a ambos, coronados por el martirio, 
celebra hoy tu pueblo con una misma veneración»

8 comentarios:

  1. Buenos días don Javier. Es cierto que no hay mérito en ser elegido pero lo hay en ser fiel en el seguimiento porque nos zarandean y arrecia contra todos los llamados a ser piedras vivas fuertes vientos, la humildad que meditamos ayer nos permite caminar: lucharán fieros pero no la derrotarán. Un abrazo.

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  2. Pedro es roca sobre la que edificar y Pablo, el aire por el que se difunde la Palabra de Dios.

    Son imprescindibles y por eso Cristo nos los legó para que a través de ello, comprendamos mejor la gran obra de Dios.

    Seguimos en oración sin olvidarnos de Mento y D. Javier. Un abrazo a todos :)

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  3. ¡Unidos en la oración y el Amor de Dios, junto a Pedro, luchando con la vida y la palabra por difundir el Evangelio de Jesús!
    Un saludo cordial a todos.
    :O)

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  4. A todos un feliz día por el aniversario de los sesenta años de la ordenación de nuestro Santo Padre y por la onomástica de San Pedro y San Pablo. Que ellos nos ayuden a amar más a Jesús.

    Seguimos en oración D. Javier.

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  5. Ellos son instrumentos escogidos por Señor, no por sus méritos, todo es gratuidad Amorosa del Señor.
    Nos encomendamos hoy a su intercesión, para que
    seamos fieles instrumentos en las Manos del Señor.
    Seguimos unidos en oración.
    Dios les bendiga.
    ¡Muchas gracias!

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  6. Pidamos hoy especialmente por el Papa. Pidamos por la Iglesia.

    Pero revisemos no vaya a ser que nos acerquemos a tal o cual sacerdote, no por su ministerio, sino por motivos más espúreos, deteniéndonos en la persona.

    Lourdes:

    Feliz día a Vd. también. ¡Hacía tiempo que no la leíamos por aquí!

    Todos:

    Siempre unidos todos nosotros en oración para que esto sea algo más que un blog.

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  7. En mi Parroquia ( San Nicolás de Alicante ) se celebran 60 horas de exposición del Santisimo -hoy, mañana y pasado - para celebrar los 60 años de sacerdocio del Papa , para pedir por él y por la Iglesia ( bueno y para dar las gracias por tenerlos ). De ahí vengo y he pedido también por todos vosotros.

    Un abrazo

    María M.

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