jueves, 26 de enero de 2012

Plegaria: El deseo de Cristo

Un ejemplo de "teología de rodillas", de la vinculación entre teología y santidad, es san Ambrosio. Y si no, baste leer y orar el texto que hoy tomamos como plegaria para descubrirlo. Sólo un gran orante-contemplativo será un gran teólogo y puede orar de esta manera suplicando esa Presencia que rompe toda soledad, ahuyenta toda tiniebla, hace renacer el gozo y la esperanza.



Con las palabras de san Ambrosio oramos hoy y dejamos que el corazón y la inteligencia se evangelicen, se conformen a imagen de Cristo, con un deseo siempre creciente de su Persona.

"Ven, Señor Jesús, 
ven a buscar a tu servidor,
ven a buscar a tu oveja fatigada,
ven, pastor...

Ven sin hacerte ayudar,
sin hacerte anunciar;
hace tiempo que espero tu venida.

Sé que vendrás, pues "no he olvidado tu voluntad".

Ven sin vara, sólo con tu amor y tu espíritu de dulzura.
No dudes en dejar en las montañas a tus noventa y nueve ovejas,
pues las que están en las montañas no pueden ser atacadas por lobos rapaces:
en el paraíso la serpiente sólo pudo dañar una vez...

Ven a mí que soy acechado por los ataques de lobos peligrosos.
Ven a mí, que expulsado del paraíso,
soy probado por las mordeduras y el veneno de la serpiente
y me he extraviado lejos del rebaño de arriba.

Pues también a mí, 
tú me habías colocado allá arriba,
pero los lobos de la noche me han alejado del redil.
Ven a buscarme pues te busco;
encuéntrame, tómame, llévame...

Ven a buscar a tu oveja, no envíes servidores,
no envíes mercenarios: ven tú mismo...

Tómame en esta carne que cayó en Adán...

Llévame sobre tu cruz que es la salvación de los que están extraviados,
que es el único reposo de los fatigados,
la única en quien vivirán todos los que mueren"

(S. Ambrosio, Sobre el salmo 118, 22, 28-30).

17 comentarios:

  1. Ven, Señor, a buscar también a esta otra oveja, que es más tonta que un ceporro y tropieza siempre con las mismas piedras, dejándose embelesar por cualquier mariposa que pasa revoloteando, yendo tras ella y perdiendo el contacto contigo... Si quieres, conmigo trae tu vara y me das un buen cachetazo, a ver si así me entero de que hago el mal que no quiero y huyo del bien que ansío. ¡Ven, Señor Jesús!

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    1. Creo, amiga, que todos respondemos "Amén" a su súplica.

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  2. Hago mía la plegaria de Felicitas...
    Suyo es el Reino, el Poder y la Gloria.!

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  3. Que no dejemos de pedirselo a cada momento.....Gracias la oracion es una maravilla.

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  4. Preciosa oración, sobre todo el último párrafo que hago mío:

    Llévame sobre tu cruz que es la salvación de los que están extraviados,
    que es el único reposo de los fatigados,
    la única en quien vivirán todos los que mueren

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  5. La teología y cualquier otra actividad humana debería comenzar de rodillas y terminar de igual firma. Tendríamos que pedir constantemente la Gracia. Sin ella nada podemos.

    Por cierto, me tomo la libertad de compartir mis oraciones con todos ustedes. Que el Señor nos llene de su Gracia y nos permita progresar en el camino hacia El. Que a D. Javier le dé un suplemento especial de Gracia... que quien mantiene este maravilloso espacio merece oremos especialmente por él.

    Un abrazo en el Señor a todos.

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    1. "Que a D. Javier le dé un suplemento especial de Gracia... que quien mantiene este maravilloso espacio merece oremos especialmente por él".

      Gracias; hoy estoy muy sensible y, de veras, me ha emocionado Miserere.

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  6. Yo, también hago mía, la plegaria de Felicitas que ha estado sembrada.
    Escúchanos, Señor.

    Muy feliz y santo día para todos.

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  7. La Teología es la única ciencia que no tiene por enemigo principal al error, sino al pecado.

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  8. De aquí la importancia de la santidad para el quehacer teológico.

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  9. Impresiona que la Escritura asocie el conocimiento de la Revelación

    -de cuyo estudio se encarga la Teología-

    con la amistad con Dios, es decir, con la santidad.

    "Ya no os llamo siervos, porque el siervo NO SABE lo que hace su Señor;
    sino que os llamo amigos, porque todo lo que he oído del Padre OS LO HE DADO A CONOCER" (Juan 15, 15)

    La Ciencia Sagrada estudia, pues, aquello que el Verbo nos da a conocer de Dios, por cuyo conocimiento nos hace sus amigos.

    ¿Cómo un teólogo que no sea en verdad amigo de Dios podría estudiar la Ciencia por la cual Dios nos da su amistad?

    ¡Cuanto más amigo, más ciencia!

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    1. Me encanta el enfoque que le ha dado: "¡cuanto más amigo, más ciencia!" Supongo que no solo la ciencia infusa, adquirida por gracia, sino la ciencia también fruto del estudio, de mucho estudio y muchas lecturas.

      ¡Amistad y revelación, amistad y ciencia! Comprendo entonces a muchos que fallándole la amistad, aunque tengan títulos y créditos académicos, no saben realmente teología.

      Gracias por su aportación, alonso.

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  10. Me uno a la oración de todos vosotros y ya que tenemos hoy a nuestro D. Javier muy sensible una oración muy especial por él y un beso.

    Buenas noches a todos

    María M.

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    1. Gracias María M.: otro beso para vd. y un saludo cordial

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  11. Que belleza
    es çontemplar los pensamientos guiados por el Espíritu
    Santo.

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