miércoles, 21 de septiembre de 2011

Inmediato seguimiento

Sorprendente encuentro: la respuesta de san Mateo no puedo ser más rápida ni inmediata. A una simple orden del Señor, "sígueme", se levanta sin titubear, lo deja todo y va tras Jesucristo.

Su vida cambió desde entonces, libre de sí mismo y del peso de sus riquezas. Aquel que era recaudador de impuesto, un liquidador de impuestos para el sistema y que percibía una parte abundante para sus bolsillos por su trabajo, ahora es libre.

¿Qué fue lo que pasó? 

Primero habrá que mirar el corazón de Mateo el publicano. Su corazón, como el de todo hombre, estaba creado para algo más, y sentía la insatisfacción más honda aunque tuviera de todo y estuviera colmado y satisfecho. Pero el corazón buscaba algo a lo que unirse y que respondiese a su estructura más íntima. Entonces vio a Cristo, o fue visto por Cristo, y el corazón reconoció con una certeza irrebatible, que Cristo lo era todo y la respuesta a ese corazón insatisfecho.

Segundo: era Cristo que pasaba. El Señor va pasando, caminando, y mientras llama, predica, enseña. Su paso se convierte en un momento de gracia definitivo y único, fascinante para quien lo reconoce. Hay que aprovechar bien los momentos en que Cristo pasa por la vida con la fuerza de su Presencia.

Tercero: la Persona misma de Cristo. Algo había en Él, tal vez su mirada profunda, o la gravedad de sus palabras y manera de hablar, tal vez un poco todo esto, lo que hacía que su Presencia fuera única y determinante, irresistible. Mateo se sintió impactado por esa Presencia, acogido como nunca antes lo había sido, amado como nadie, comprendido y perdonado. Era lo que Mateo necesitaba.

Ese encuentro marcó la vida de Mateo, le dio libertad ante la riqueza y salir de sí mismo.

La casa de nuestra vida no se construye nunca por el tejado (los valores, los ideales éticos) sino por el cimiento del encuentro con Cristo donde Él pasa por nuestra vida (y se sostendrá renovando la gracia de ese encuentro con la vida interior y la Compañía de la Iglesia).

"Fue Mateo un ágil escribano, doctísimo en la ley del Dios del cielo. Adiestró su corazón para investigar la ley del Señor, para practicar y enseñar sus mandatos, según el don que él le otorgó misericordiosamente. A él le fue confiado el Evangelio de la gloria de Dios" (2º Resp. Oficio de lecturas).

Festejemos a san Mateo pidiendo, una vez más para nosotros, la gracia de ese encuentro con Cristo.

"Feliz Leví, investido
de gloria tan preclara,
que la gracia divina
perdón es, y esperanza.

Pegado al vil dinero,
Jesús pasó y te lama,
sin que soñar pudieras
¡qué obra te esperaba!

Te impulsa amor ardiente
a ir tras el Maestro,
dejando todo a cambio
de un trono en el Cielo.

Recoges las palabras
y signos del Mesías
que, en evangelio de oro,
del mundo es fiel doctrina.

Le anuncias en Oriente,
y das por Él tu vida:
de amor ofrenda sacra,
tu sangre fue vertida.

Oh mártir fiel y Apóstol,
historiador de Cristo:
eternas alabanzas
a Él se den contigo. Amén.

(Himno latino de San Mateo).

14 comentarios:

  1. El encuentro con Mateo contrasta con la búsqueda del joven rico. La llamada fue igual, pero el corazón de ambos era diferente.

    Un abrazo en Cristo :)

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  2. Señor, tú que comiste en casa de san Mateo acompañado de sus conocidos y amigos, ayúdame a comunicar nuestra fe a los que me rodean.

    Feliz día para todos.

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  3. Asi quiero yo seguirle, asi como Mateo...dejandolo Todo y seguirle...tengo todas las papeletas en mi Casa...y pondré mi corazoncillo a la escucha....acabaré contenta el dia de Hoy...rece por mi vale? un abrazo

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  4. Buenas trades don Javier. Me ha encantado la profundidadque expone en la persona de san Mateo y su encuentro con el Señor."Su corazón, como el de todo hombre, estaba creado para algo más" es nuestra esperanza cuando convivimos en infieles y nos acercamos a Jesús.Un abrazo.

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  5. Qué preciosa entrada. Me ha emocionado intensamente. Muchas veces me pregunto: "Qué fue lo que pasó", Señor y Dios mío, ¿qué fue lo que pasó, que te fijaste en mí y me enamoraste y ya sólo pensaba en Ti?

    Vd. habla primero de la conversión, luego de la vocación, que es como una segunda conversión pero a la voluntad concreta del Señor, al Plan que tiene para nuestra vida. ¡Un plan único!

    Permítame hablar sobre la vocación.

    Durante muchos años yo creí tener una intensa, clara y muy profunda vocación a la vida contemplativa.

    En los últimos meses de 1990 yo fui probando aquí y allá entre diversas órdenes religiosas, rogándole al Señor me iluminara sobre el Plan de Gracia que tenía preparado para mí.

    ¿Cuál era mi vocación, a que me llamaba Dios?

    Estaba casi decidido a la vida religiosa, en concreto a la orden de Santo Tomás de Aquino. ¡Estaba tan seguro de que Dios me quería como religioso!

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  6. De pronto,
    una noche víspera de Reyes, salí a pasear con la que ahora es mi esposa, de la que tengo tres preciosas hijas (y espero tener todos los hijos que Dios me mande).

    Fue entonces cuando comencé a dudar de cuál era mi vocación. Ella era un mujer piadosa y yo un filósofo solitario. Principios de 1991: ¡Estaba tan convencido de que mi camino era una orden religiosa! Pero la vocación no procede de nosotros, sino de lo que el Señor quiera, por su Gracia.

    De pronto resultaba que a lo mejor me llamaba de alguna manera a la vida del matrimonio. ¿Cómo podía ser eso? ¿? Pero si yo, por mi carácter, amor al estudio y a la vida contemplativa, llevaba en mi sangre la vida religiosa!!

    Así que comencé a dudar y planteármelo mucho y quedé hecho un lío. La que hoy es mi esposa me acompañó a hablar con el encargado de vocaciones de los dominicos. ¿No es extraño?

    ¿Qué hago, Señor? ¿Vida consagrada, o matrimonio? Pedía luces al Señor, pero no conseguía discernir su Voluntad, es decir, mi vocación.

    Una tarde, pidiéndole me ayudara definitivamente a discernir cuál era mi vocación, le rogué muchas veces me dijera de alguna forma qué quería que yo hiciese. ¡Dime qué he de hacer, Señor!

    Iba orando con mucho fervor mientras caminaba, muy exaltado, por la calle, con una cruz de oro en la mano. Entonces llegué a un cruce de calles. Me detuve un segundo, junto a un escaparate de libros.

    Y pregunté al Señor, mirando a la cruz dorada con discreción: ¿qué quieres que haga por Ti? Y dije al Señor: por la calle que tome, te suplico que me mandes una señal de tu Voluntad.

    Entonces, tras un oración, tomé la bocacalle de la derecha, confiando en descubrir mi vocación, y nada más doblar la estrecha esquina, ¡me encontré de pronto con ella!, la que ahora es mi esposa, que caminaba rápido y de frente hacia mí, y casi chocamos uno contra otro.

    -¿Qué te pasa, por qué estás tan alegre y sorprendido de haberme encontrado? -Me preguntó la que ahora es mi esposa y madre de mis lindas hijas.
    Y yo le dije: --porque el Señor me ha mostrado ahora mismo cuál es mi vocación: casarme contigo.

    Y así fue como el Señor trocó mi vocación a la vida religiosa en vocación al matrimonio.
    Aunque debo decir que soy un esposo poco usual. Suspiro por momentos de silencio y estudio, y la contemplación y el estudio de la Palabra divina es mi vida, entre tarea y tarea de mis hijas, entre pañales y cumpleaños y abrazos de buenas noches.

    Un abrazo en el Señor

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  7. Yo sólo puedo dar las gracias por lo que aprendo aquí. Siento no poder aportar lo mismo. Gracias D.Javier y gracias comentaristas. ¡Qué hermosa experiencia que comparte Alonso Gracián!.
    Un saludo.
    Paloma.

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  8. Bendito y alabado seas Señor mi Dios, porque también TÚ me miraste con ojos de predilección.Y desde entonces, mi vida es tuya, porque me enamoraste, ya no tengo otra vida que tu VIDA.
    Y soy muy feliz, inmensamente feliz!!!
    Gracias Alonso, me ha encantado tu testimonio, que el Señor os bendiga.
    Gracias a todos. Dios les bendiga.

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  9. Me he quedado dando vueltas al comentario de Miserere y no deja de llamarme la atención que el joven rico que, en palabras de hoy diríamos que estaba en proceso de búsqueda de una vida de mayor perfección para ganar la vida eterna, al final, a la hora de la verdad, no sigue a Cristo.

    Mateo en cambio, que ha sido toda su vida un pecador y no le ha importado demasiado, se encuentra de sopetón con El, sin haberlo buscado previamente y más aún, el Maestro lo busca a él, le dirije la Palabra, lo llama a una amistad intima y le da la gracia para responder de una manera total y sin calcular tampoco las consecuencias, a diferencia del joven rico.

    Creo que las cosas desconcertantes del Evangelio son prueba de su autenticidad. Si sólo hubiera sido un invento humano, el que se hubiera convertido en apostol de Cristo hubiera sido el joven rico que era el que se preocupaba de la vida eterna y no el frívolo de Mateo.

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  10. Miserere:

    hermosa contraposición, en la cual yo nunca había caido. Aprendiz la glosa genialmente.

    Todos de una manera u otra hemos pedido hoy Gracia al Señor "para más amarle y servirle" siguiendo el impacto que provoca este encuentro del Señor con Leví.

    Paloma:

    ¡Qué de tiempo sin compartir algo! Me alegro de verla por aquí. Cada cual comparte su experiencia, más grande o más pequeña, simplemente, y no pasa nada. Se trata de una comunidad católica de miembros muy distintos que trabajan un tema común de formación.

    Escriba más a menudo, ¿ok?

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  11. Alonso Gracián:

    Impresionante su testimonio. Hoy personas de mi parroquia, que leen cada día el blog pero no escriben, me lo han comentado incluso.

    Le agradezco que desvele el misterio de su encuentro con el Señor o mejor, de la llamada del Señor con quien ya se había encontrado. Es un signo de cómo se encuentra a gusto aquí.

    Mi abrazo cordialísimo.

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  12. Y ya que Alonso Gracián ha hecho algo personal en un comentario me anima a mí a hacer algo, sin tanto valor ni importancia.

    Os comunico, amigos, que me han dado fecha para defender la tesina en el tribunal y obtener así la Licenciatura en Teología, especialidad Liturgia.

    Será, D. m., el lunes 17 de octubre, a las 13 h.

    Y el tema de la tesina, con título larguísimo: "La bendición del óleo de enfermos en el contexto de la Misa crismal".

    A todos, mi abrazo y mi bendición +

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  13. Amigo mío, apunto en mi agenda día y hora para rezar un rosario por que todo le vaya perfecto.

    Qué interesante tema el de su tesina. Espero me deje leerla. Habida cuenta del rigor de sus catequesis, estoy convencido de que la tesina estará prendida del fervor litúrgico y la profundidad que le caracterizan.

    un saludo

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  14. Alonso:

    Hasta ahora estoy tranquilo con la defensa. Lo que no sé es cómo argumentarla. Me estoy releyendo la tesina ante el sagrario... a ver si el Señor me da luces para organizar la defensa sin que sea mera repetición de lo escrito.

    Como podrá comprender para mí se cierra una pequeña etapa, el bienio en Madrid y redactar la tesina, obteniendo al fin la Licenciatura.

    Y, leer la tesina, en fin, bueno, tal vez, quizás, quién sabe (je,je).

    Un abrazo... y un beso para Julia, que hay personas que me siguen preguntando por su hija.

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