viernes, 31 de agosto de 2012

La adoración eucarística (un ejemplo)

A veces, tal vez más que explicar las cosas, lo mejor es la experiencia misma y luego iluminarla.

Para comprender qué es la adoración eucarística, nada mejor que ir, sin prejuicios y con tranquilidad, a vivirla gozosamente en la parroquia, estando de rodillas ante Cristo en la custodia.


Aprendemos a orar, mucho mejor y más fácilmente, cuando compartimos la oración de alguien, y vemos cómo se refiere al Señor, cómo le trata, qué le pide. Entonces estamos siendo iniciados.

El Papa Benedicto XVI, en Lourdes en el 2008, ante el Santísimo expuesto, dirigió una alocución que era más que nada una plegaria al Señor, allí presente. El tono, la forma, la adoración, la suavidad en sus palabras, nos pueden servir de catequesis para aprender cómo tratar nosotros al Señor cuando, de rodillas, participamos de la adoración eucarística.

Aun cuando es larga la alocución del Papa, merece el reposo para ser leída e interiorizada.

"Señor Jesús, estás aquí.

Y vosotros, hermanos, hermanas, amigos míos.

Estáis aquí, conmigo, ante Él.

Señor, hace dos mil años, aceptaste subir a una Cruz de infamia para resucitar después y permanecer siempre con nosotros, tus hermanos, tus hermanas.

jueves, 30 de agosto de 2012

Ante la crisis no sólo económica... (y III)

Terminamos hoy la última parte de la homilía de D. Mario Iceta, Obispo de Bilbao, ofreciendo un magisterio sólido para iluminar las mentes y las conciencias ante la situación económica y social que vivimos.

Es necesario, sin lugar a dudas, una palabra específica de nuestros Pastores que nos alienten, que nos indiquen también la verdad de lo que vivimos y tracen caminos en los que comprometernos todos. La doctrina social de la Iglesia es una reflexión a la luz de la fe del hombre que es social en su vida y comportamiento.

De esta forma, este blog como espacio de formación y catequesis de adultos, aporta este mínimo grano de arena al dar difusión a una reposada homilía, poniéndonos todos a la escucha de la enseñanza de la Iglesia y asumiendo los criterios necesarios para no andar despitados.

Así proseguía la homilía:


"8. El modo en que nuestras economías están estructuradas permite movimientos de mercado no conformes a los principios éticos y gravemente lesivos del bien común. El mercado no es auto referencial ni autosuficiente. El mercado sin ética se pervierte. Se dan con frecuencia intereses y movimientos fuertemente especuladores que precisan de clarificación y control. Estos movimientos, generados por intereses oportunistas, por búsqueda de lucro desmedido, o por grupos de presión sobre empresas, mercados o países, generan grandes tensiones que violentan el principio fundamental de que la economía debe estar siempre al servicio de las personas y del bien común. Ponen de manifiesto que, para quienes los promueven, el capital y el lucro son considerados como un fin en sí mismos, sin la necesaria referencia al bien común y al servicio de la persona y la sociedad.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Salmo 16: "Al despertar me saciaré..."

 Muchas veces canta la liturgia este salmo que es un salmo profundamente pascual: habla de vida, resurrección, despertar y gloria.


“Señor escucha mi apelación, atiende a mis clamores, presta oído a mi súplica, que en mis labios no hay engaño”.  Solamente Cristo puede rezar esto en verdad, porque, por debajo de Cristo, algún que otro engaño hay en nuestros labios, sea por lo que decimos, sea por lo que exageramos en la parte de verdad que decimos, sea por lo que callamos, o sea por las mentiras que decimos. Pero eso de que “en nuestra boca no hay engaño”, sólo lo puede decir Cristo. Él es la Verdad, y en él no hay mentira. 

“Señor escucha mi apelación, atiende a mis clamores, presta oído a mi súplica, que en mis labios no hay engaño”. ¿Dónde puede pronunciar esto Jesucristo? En la cruz. En la cruz donde está siendo perseguido, donde está clamando al Padre, y donde le está diciendo al Padre que “en sus labios no hay engaño”,  que Él ha proclamado sólo la Palabra de la verdad y le crucifican por la Palabra de la Verdad y pide la protección del Padre. ¡Ah!, la mentira no puede resistir a la Verdad; el príncipe de la mentira, el que es mentiroso desde el principio, ha quedado al descubierto ante Quien es la Verdad.

    Sigue haciendo memoria de corazón, y le recuerda al Padre: “Mis pies estuvieron firmes en tus caminos y no vacilaron mis pasos”. Cristo es la rectitud. Cristo va por el camino recto “con el corazón ensanchado” guardando tus mandatos. “No vacilaron mis pasos”. Y en esa confianza  le dice al Padre: “Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío, inclina el oído y escucha mis palabras”. Hasta en los momentos de  persecución, la oración de Cristo es oración de confianza. No se rebela, no desea el mal a nadie, no se enfada con Dios, tan sólo se acoge a la misericordia y al corazón de su Padre.

lunes, 27 de agosto de 2012

San Juan de Ávila (III)

La vida y el estilo apostólico de san Juan de Ávila, sus obras escritas pero igualmente su ejemplo de vida, son hoy una referencia segura y clara para evangelizar como él. Fue llamado "Maestro de santos" y con razón, porque la evangelización tiende a llevar a todos a la conversión y a la santidad de vida.

Nuestros tiempos son tiempos de reforma y evangelización, como lo fueron los de san Juan de Ávila en el siglo XVI, durante y después del Concilio de Trento. Acercarse al Maestro Ávila puede abrirnos perspectivas así como centrarnos para no confundir evangelización con cualquier actividad o entretenimiento buenista.


"Ejemplo para la nueva evangelización

            Los distintos campos y dimensiones de nuestra pastoral y de la nueva evangelización, a la que estamos convocados, se ven iluminados y fortalecidos a la luz de los escritos y vida de este santo pastor y evangelizador.

            En el campo de la catequesis Juan de Ávila es un buen modelo y estímulo para nosotros hoy. Él sabe transmitir con seguridad el núcleo del mensaje cristiano y formar en los misterios centrales de la fe y en su implicación en la vida cristiana; provoca la adhesión a Jesucristo y llama a la conversión. Inventa un catecismo en verso para cantar con los niños, con tanto éxito pedagógico que los jesuitas lo adoptaron en sus Colegios, y se extendería por buena parte de España, y particularmente por América, e incluso en África. Su método tenía, además, la particularidad de que los mismos niños se convertían en catequistas de otros niños. Los consejos que escribe para los catequistas son sumamente prácticos y actuales. Al Concilio de Trento pide que urja la catequesis y le manifiesta la conveniencia de que se haga un catecismo para toda la cristiandad. Éstas y otras son las facetas en las que el estilo de este gran catequista sigue siendo de plena actualidad.



domingo, 26 de agosto de 2012

Ante la crisis no sólo económica... (II)

Ni ocultemos ni disfracemos la realidad.

Una inmensa cantidad de sufrimiento se está viviendo en estos tiempos con una crisis económica que ha golpeado brutalmente un sistema que ya estaba enfermo por dentro desde el momento en que se cortaron raíces éticas y morales, y sólo brilló el mercado, el dinero, el capital, como único valor.





Incluso si se arreglase de un día para otro la crisis económica, entrando en una etapa de florecimiento y bonanza, creación de empleo y desarrollo, seguiríamos mal porque el fondo -en definitiva, las estructuras pero también el corazón de las personas que fabricamos esas estructuras- seguiría igual, sin una purificación y conversión sinceras.


Continuemos leyendo la homilía de D. Mario Iceta, Obispo de Bilbao, en la solemnidad de la Asunción, pronunciada en la Basílica de Begoña y asumamos los criterios que nos expone.

Los subrayados y cursivas son propios de la homilía:


"4. El desempleo se revela como una de las consecuencias más dramáticas de la situación actual. Afecta gravemente a muchas familias, genera angustia y frustración y, sobre todo, es causa directa de exclusión social. Dos hechos se revelan como particularmente alarmantes: el número creciente de familias en las que todos sus miembros están en paro y el también creciente paro juvenil, que amenaza el futuro de las personas y de la sociedad. Por ello, es imprescindible que todos, instituciones organizaciones y particulares, cada uno según su capacidad y responsabilidad social, nos impliquemos en la creación de empleo. No se trata de crearlo a cualquier precio, sino de sentar las bases de un empleo sostenible, adecuado al presente, con proyección futura, y digno y justo en lo tocante a remuneración, garantías y descanso, incluido el descanso dominical. Todos hemos de poner lo necesario de nuestra parte para lograrlo. El camino no es fácil, pero la gravedad del presente exige pasar de la confrontación a la cooperación decidida y generosa entre instituciones, empresas, trabajadores y agentes sociales, asumiendo los compromisos y sacrificios necesarios. El principio del logro del bien común debe guiar este camino.