El Consejo Pontificio para la promoción de la Nueva Evangelización, erigido por Benedicto XVI, asume una serie de tareas a tenor de la Carta Apostólica Ubicumque et semper. Estas tareas, asignadas en el art. 3 de la Carta, pueden ser perfectamente y para todos, un horizonte hacia el cual caminar y dirigirnos todos.
"Entre las tareas específicas del Consejo se señalan:1. profundizar el significado teológico y pastoral de la nueva evangelización;2. promover y favorecer, en estrecha colaboración con las Conferencias episcopales interesadas, que podrán tener un organismo ad hoc, el estudio, la difusión y la puesta en práctica del Magisterio pontificio relativo a las temáticas relacionadas con la nueva evangelización;3. dar a conocer y sostener iniciativas relacionadas con la nueva evangelización organizadas en las diversas Iglesias particulares y promover la realización de otras nuevas, involucrando también activamente las fuerzas presentes en los institutos de vida consagrada y en las sociedades de vida apostólica, así como en las agregaciones de fieles y en las nuevas comunidades;4. estudiar y favorecer el uso de las formas modernas de comunicación, como instrumentos para la nueva evangelización;5. promover el uso del Catecismo de la Iglesia católica, como formulación esencial y completa del contenido de la fe para los hombres de nuestro tiempo".



